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martes, 16 de septiembre de 2014

21. Tentación y deseo



B
LAY
Abrí el grifo de la ducha, metiéndome bajo el frió chorro. Levante la cabeza, mojando mi pelo, el agua corría por todo mi cuerpo, delinee cada línea de él. Destape el bote de gel, echando una buena cantidad en mis manos. Enjabone mi tórax, abdomen, piernas recorriéndolas de arriba a abajo. Me detuve en mi miembro, lo acaricie con suavidad, enjabonando cada rincón. Seguí subiendo hasta los hombros. Mis manos resbalaban en mi piel.

Entre de nuevo en la corriente de agua, llevándose cualquier rastro de jabón. Tire de la cortina, deslizándome hasta coger una toalla, seque cada parte de mi cuerpo. Imágenes se me venían a la mente. Imágenes que levantaban cada musculo de mí atormentado cuerpo... Termine el proceso, encaminándome hasta la habitación continua. El vestidor esta atestado de ropas de marca, deslice mi mano hacia un pantalón de Dolce & Gabbana, un tejano muy ajustado de color negro gastado, un jerséis de pico del mismo tono y unas botas de piel. Me mire en el espejo más próximo, colocando cada prenda en su lugar. Sonreí con malicia, ya que era una noche algo especial, Qhuinn, tanto había alabado sus dotes de cocina, que se empeño en hacerme la cena .Yo llevaría el postre y una buena botella de vino. Nos veríamos en un salón pequeño, continuo a la cocina, un lugar muy acogedor y poco usado. Cogí de la mesa, el preciado postre, una rica tarta de chocolate cremosa, recién hecha.

Atrape la botella de vino y salí rumbo a la deliciosa cena.

QHUINN
Estaba jodidamente inspirado cocinando y Fritz con los pelos de punta, era un atado de nervios revoloteando a mi alrededor  ya que había invadido el territorio de los doggen, cosa que dejaba a un lado, cosa que el recogía, lavaba y guardaba, cosa que dejaba en el fregadero, mismo tratamiento, yo solo sonreía divertido. En realidad, en durante estos días no había nada que quitara mi súper gran sonrisa de mi cara, me iba a casar con Blay y la casa era todo revolución por lo mismo, las hembras de la mansión estaban preparando todo, estaba todo revolucionado, sobre todo por lo próximo que estábamos de la fecha… solo un par de días más.

La cena estaba lista y aunque discutí con Fritz, no pude evitar que el por lo menos preparara el pequeño salón para la cena, y estaba perfecto, solo iluminado por velas, da un ambiente de intimidad y complicidad, el suave sonido de fondo era música de piano a un volumen adecuado.

Para esta ocasión no quise vestirme de traje, quería ser yo mismo, así que con unas lindas botas New Rocks góticas de plataforma alta, black jeans rotos y una polera negra que en la espalda lleva marcadas las alas de murciélago. Ya todo está dispuesto, sólo falta que Blay llegue, cierro mis ojos y ladeo la cabeza, logro encontrarte, estar por llegar… los suaves golpes en la puerta me lo indican.

BLAY
 Me di un último vistazo al gran espejo que se encontraba en el amplio pasillo, dividía una puerta de otra, Me pase la mano por mi descolocado pelo tratando de arreglarlo un poco, lo deje por perdido no tenia solución. Toque un par de veces la puerta, para después agarrar el pomo y abrirla. La estancia estaba preparada para amarse, velas, esencias; nada comparada con el aroma de Q.

El se encontraba parado junto a la mesa, sonreí como un jodido enamorado. Me deslice hacia él, besando sus labios.


-Nallum… todo esta increíble -Palmee su nalga-


-Y que has preparado a tu macho, vengo con mucha hambre, tanta que te empezaría a comer a ti -guiñe un ojo-

Deje lo que llevaba en mis manos en un lado de la mesa, y aproveche para abrazarlo y besarle como es debido. Sus manos me rodearon, pegándose a mí.

-Estas formidable bebe.


QHUINN
Suspiro al besarte, y no puedo evitar envolverte en mis brazos posesivamente mientras lo hacemos… “Mío” grita mi mente mientras lo hago.

Esto de estar vinculado es algo increíble, ya que con sólo tenerlo cerca o con solo mirarlo la fragancia a especias oscuras brota a raudales de mí, lo cual es motivo de burlas por parte de los hermanos, pero poco me importa lo que digan y dejen de decir… el macho en mis brazos es lo único y más importante en mi vida.

- no es algo muy elegante, pero es lo que más me gusta cocinar, de hecho es lo que mejor me queda, así que ven, toma asiento y deja que tu nallum te atienda como corresponde.

Con una gran sonrisa tomas asiento  y dejas que te consienta, te vuelvo a besar antes de dirigirme a una mesa próxima, cojo los platos y los llevo, patatas fritas con un buen trozo de filete encima, sirvo vino para ambos y me siento junto a ti, alzando mi copa me dispongo a dar el brindis.

- un brindis porque oficialmente nos perteneceremos y porque nos quedan sólo un par de días de jodida soltería. Porque eres lo más importante para mí y no puedo esperar a ser tu Hellren

BLAY
La cena me supo a gloria celestial. Quizás porque quien la había elaborado era la persona más importante de mi vida, o por el cariño y la ilusión que había puesto. Pero todo era perfecto. Brindamos una y otra vez, la felicidad nos embargaba, en pocos días seriamos oficialmente, marido y marido, sonreí. Joder como sonaba eso.

Terminamos de cenar, no parábamos de hablar y reír, entre caricias y besos tiernos. Nos levantamos de la mesa, la verdad estaba loco por irme a la habitación, estaba tan condenadamente guapo y coqueto....¡¡Jodido infierno!! Lo quería debajo, encima, de lado de todas las maneras posibles.


-Nallum... exquisita la cena... jamás pensé que fueras tan bueno en la cocina - Sonreí, besando sus labios -


-Te dije que era bueno, pero ya sabes cómo es Fritz, la cocina es territorio prohibido para todos -sonrió feliz-


Con las manos entrelazadas, salimos de la estancia, unos pasos más a delante me pare en seco.


-Espera, se me olvido.

Me adentre de nuevo en el salón, cogiendo el delicado postre. Me acerque a él con una mirada picara. El me miraba de arriba a abajo, al postre y otra vez desviaba la mirada a mí.

-Pero nallum, ¿es que te has quedado con hambre?

-Si... bambino... me quede con hambre… pero de otra clase.


Tire de su mano, rumbo a nuestra habitación, por la zorra de la VE que mis huevos se iban a comer el postre.

QHUINN
Entre risas y miradas de complicidad, nos fuimos a nuestro dormitorio, a nuestro paso, no faltaron las bromas hacia nosotros de parte de uno que otro hermano que pasaba por allí sobre la ceremonia que se celebraría en dos días. Últimamente, somos el blanco predilecto para ellos.

Tengo la gran sospecha que algo preparan… una “despedida de solteros”…por lo que he logrado averiguar. Lo cierto es que en el fondo, no me agrada la idea, ese tipo de cosas es para las personas que lamentan perder su soltería, la verdad es que no puedo esperar a dejar atrás ese período y comenzar una vida en pareja, oficialmente hablando, junto a mí nallum. Y eso  se los he dicho en todos los tonos y formas habidas y por haber, aunque lo niegan constantemente, se que algo se traen entre manos.

Al llegar, cerré de golpe la puerta detrás de mi brindándote una malvada sonrisa mientras muerdo mi labio inferior y ladeo mi cabeza mientras te observo caminar con un andar muy de modelo de pasarela tranquilamente por la habitación, depositando el postre en tu velador. Entrecierro mis ojos imaginando en mi mente tu cuerpo desnudo. Camino hacia ti con aire totalmente predatorio. Te deseo, es un hecho; necesito sentirte cerca. Te envuelvo en mis brazos desde la espalda y beso suavemente tu cuello una y otra vez, sonrío al ver como tu piel se eriza a mi contacto. Susurro en tu oído.


- Quiero que te desnudez para mi bebé… deseo mirarte.

Giras tu rostro hacia mi sorprendido de mi solicitud, tus mejillas se tiñen con el color de la vergüenza haciendo que tus adorables pecas destaquen. Beso tus labios y me alejo unos pasos para sentarme en medio de la cama y te observo detenidamente como un predador a su presa, estas nervioso, lo sé porque tus manos te estorban y no sabes que hacer.

Comienzas a desnudarte jodidamente lento, me excita. Me acomodo en la cama y desabrochando mi pantalón, saco mi miembro y comienzo a masturbarme frente a ti.

BLAY
Tierra trágame... pienso. Mis mejillas suben del color blanco al rojo intenso en segundos. Cuando me dice con voz excitada que me desnude para el... ¡Jesús! se aleja de mi tumbándose en la cama, veo como se desabrocha el pantalón, saltando de ellos su verga, observo como destellan sus venas hinchadas, como su longitud va creciendo por momentos, relamo mis labios, mientras comienzo a desvestirme.

Me acomodo en el primer sitio que encuentro, una silla próxima al escritorio, desato mis botas una a una, lanzándolas en el aire. Me incorporo, en ningún momento lo pierdo de vista. Desabrocho poco a poco los botones de mis jeans, quedando entreabierto, parte de mis bóxers .Paso mis manos por mi abdomen, levantando lentamente el jerséis por el filo se empieza a mostrar mi carne, el ombligo subo un poco más, mi tórax hasta sacarlo por mi cabeza. Lamo la palma de mi mano, pasándola por todo mi pecho hasta llegar a la cinturilla del pantalón. Tiro un poco de él, deslizándose por mis muslos hasta caer a mis tobillos, de un tirón van a parar al suelo. Te doy la espalda y con mucha lentitud, como si se parara el tiempo deslizo mis bóxers, exponiendo poco a poco mi trasero redondo y duro. Una vez caídos me doy la vuelta, completamente desnudo y deseoso de tenerte dentro de mí. Me acerco lentamente hacia la cama, mi pene va de un lado a otro en toda su plenitud, saltando por la agonía de tu ausencia. Me freno en el filo de la cama, contemplando como sigues masturbándote, eso me pone a mil.


QHUINN
Ondulo mis caderas al masturbarme, totalmente excitado mientras observo cómo te desnudas, querida VE eres hermoso, no me cansaría nunca de mirarte. La fragancia a especias oscuras ha saturado el dormitorio, mi respiración se vuelve cada vez más irregular mientras me acaricio lentamente, de arriba abajo en mi verga y apretando mis testículos estimulándome aún más, te acercas y comienzas a gatear sobre mi cuerpo de manera lenta y letal, lo único de nuestros cuerpos que está en contacto son nuestros miembros. Tomándome de mis hombros haces que me siente y comienzas a desnudarme, dando atención a cada parte de mi cuerpo que queda al descubierto. Besas, muerdes, acaricias y lames todo de mí.

Ya al fin, ambos desnudos y tumbados en nuestra cama, mis manos no paran de acariciar cada lugar parte de ti, no de una manera erótica, sino desgarradoramente tierna, como de reconocimiento y adoración, solo un lento desliz de las yemas de mis dedos crean los senderos delineando cada marcado músculo, comienzo a dar suaves besos en tu cuerpo, tus manos están enterradas en mi cabello mientras realizo mi labor.


Mientras estoy en ello, siento como mis ojos se llenan de lágrimas, aún no puedo creer todo lo que ha pasado en este tiempo, nos amamos, estamos por fin juntos y en sólo dos días nos perteneceremos oficialmente, estaremos unidos por siempre.


BLAY
Siento algo húmedo que cae por mi piel. Pero no puede ser, en esa zona solo trabaja su lengua. Bajo la mirada, te levanto ligeramente la barbilla. Jodido infierno, lagrimas surcan tu hermoso rostro. Deslizo mis manos tirando de ti, Su rostro ahora se encuentra justo delante de mí… Mis pulgares secan esa laguna.

-Jesús, que pasas nallum... me asustas - lo miro preocupado –

 
-No… no pasa nada… solo que en dos días estaremos unidos y eso me hace un macho jodidamente feliz -susurras cerca de mis labios–


Acaricie su rostro, delinee la comisura de sus labios con lentitud, grabando en mi mente sus rasgos tan varoniles. Acerque mis labios tocando los suyos, solo eso la más leve de las caricias. Bese su mejilla, ojos, frente para volver a tocar sus labios ahora mi beso fue más apasionado. Mis manos bajaron por su columna para anclarse en su culo, lo masajee. Dándole la vuelta su espalda cayó en la cama. Mis labios ahogaron un gemido, silenciándolo con mi lengua. Baje por su cuello, lamiendo cada centímetro de él. Mis manos lo recorrían para saciarse de su cuerpo por completo. Con cada caricia mi voz pronunciaba.


- MIO… MIO...

QHUINN
- ¡Jesucristo! Todo tuyo.

Solo cerré mis ojos y disfruté del suave toque de Blay sobre mi cuerpo, sus manos obraban magia y su deliciosa lengua se deleitaba con cada curva y valle que encontrabas a tu paso, se sienta a horcajas sobre mi y apoyando su peso en los brazos se inclina sobre mi capturando mi boca en un apasionado y profundo beso, gimo al hacer contacto con su lengua y comienzo a ondular mi cuerpo debajo del tuyo, frotando descaradamente mi sexo contra el tuyo. Susurro sobre tus labios

-Quiero que me penetres bebé, necesito sentirte dentro de mí… que lo hagas fuerte, salvaje; que cada estocada sea profunda y certera Anhelo ver como pierdes el control que eres sólo deseo y lujuria. Que me marques como tuyo, ya que sabes muy bien que te pertenezco. Mi corazón, cuerpo y alma están en tus manos. Deseo oírte jadear y gemir mientras me follas duramente y que mientras gruñes desesperado por llegar al orgasmo y que en un gemido mi nombre salga de tus labios. Quiero mirarte a la cara cuando te corras dentro de mí, sentir tus espasmos de deseo, el temblar de tu cuerpo, que caigas totalmente agotado sobre mí, para poder cobijarte en mis brazos y que nuestros sudores se mezclen, te abrazaré con mi cuerpo y acariciaré tu espalda lenta y suavemente.

Tus ojos se oscurecen de deseo al escuchar detenidamente mis anhelos y deseos.

BLAY
Mis oídos escuchan tan apasionadas palabras, con una voz tremendamente sexual y necesitada. Atrapo su boca, fallándola sin descanso. Me separo unos centímetros.

-¿Quieres que te folle... como un loco? ¿Que mi polla te abra? ¿Que mi boca chupe y succione tu hermoso miembro? lo tendrás. Te mirare, sin demora, escuchare tus gritos cuando te corras... igual que tú escucharas los míos... Soy tuyo.

Repte por tu cuerpo fibroso, hasta llegar a tu pene, unas perlas preseminales, destacaban en tu glande, la punta de mi lengua la degusto, la rodee varias veces, succionando de vez en cuando. Tus gemidos y movimientos de caderas expresaban las ansias por que te penetrara. Nada de mas preliminares.


Me incorpore, quedando de rodillas Una de tus piernas se encajó entre las mías, la otra la tome para colocarla en mi hombro, tu cadera se ladeo un poco. Tome mi pene en la mano, apuntando en tu entrada, la deslice suavemente, entrado un poco, adaptándome a tu estrecha cavidad. Mis ojos se reflejan en el iris de los tuyos, en ningún momento aparte mi mirada de la tuya. Con un fuerte empuje estaba dentro. Balanceabas la cabeza de un lado a otro. Apartando la mirada. Me deslice hacia fuera para volver a embestirte una y otra vez.


-¡Mírame! -Rugí-


QHUINN
Mis ojos se clavan en los tuyos y afirmas tus manos en mis caderas mientras comienzas a embestir en mi de manera salvaje y descontrolada… observarte hacerlo, es ver a otro Blay, nadie creería que el tímido colorín de casa que se sonroja con todo, al momento de follar conmigo es todo un animal en celo que sólo desea marcan lo suyo como buen macho vinculado.

Verte es algo impresionante, todo tu cuerpo está marcado y tus músculos tensos por el deseo, gotas de sudor se deslizan perezosas por tu piel, tus mejillas sonrojadas por el esfuerzo, tus ojos oscurecidos en lujuria y posesión, simplemente… maravilloso.

En el ambiente sólo se escuchan nuestros gemidos, jadeos y gruñidos, además del constante golpear de nuestros cuerpos y del cabecero de la cama al muro.

 Tomo mi verga y comienzo a masturbarme al mismo ritmo que marcas, tu mano se entrelaza con la mía mientras sigo con la labor. Realmente no sé cuánto tiempo habrá pasado, pero se sentía increíble, de pronto siento como los movimientos de mi nallum se vuelven más apremiantes, mucho más exigentes, estamos al límite y con un fuerte rugido de ambos y el nombre de cada cual en los labios del otro, llegamos al tan preciado orgasmo, logrando tocar el cielo con las manos y volver  al mundo terrenal en un momento.

BLAY
Mis caderas se mueven en un ritmo descontrolado, entro y salgo de él de una manera violenta. Nuestros gemidos se convierten en gritos de satisfacción. Me derramo, de una manera bestial, no podía controlar el cauce de mi semen, ya que creo que estuve minutos eyaculando. Si no fuera por el apoyo de su pierna en mi hombro hubiera caído encima. La retire con lentitud, sin dejar de mirarte, cuando lo hacía así siempre soltabas un leve gemido.

Tu cuerpo estaba salpicado de tu semen, delicioso y aprovechable. Deslice mi lengua llevándome toda tu esencia, recorrí tu abdomen, ombligo hasta no dejar ningún resto en ti. Seguí subiendo tus labios me esperaban, deseosos de probar la mezcla de tu semen junto a mi saliva.


-Te amo Qhuinn


Susurre en sus labios, antes de apresarlos. El beso fue suave, lento, demasiado dulce. Me levante un poco de ti, mi mirada se fue hacia la mesilla que había al lado de la cama. El postre. Volví a mirarte para luego volver a mirar, el delicioso pastel de chocolate, con una sonrisa picara.

-Nallum... nallum...


QHUINN
Sonríes con maldad mientras acercas el delicado postre de chocolate a la cama, sin embargo, es mi turno de jugar. Así que envuelvo mis brazos en tu torso y te coloco de espaldas sobre la cama, me siento a horcajas sobre ti

- tu momento de jugar acabó nallum... ahora es mi turno.

Deslizo mi cuerpo hacia adelante rozando tu cuerpo con el mío, un suave ronroneo nace de mi pecho mientras lo hago, me detengo en tu oreja y muerdo el lóbulo de tu oreja mientras susurro

- Podría usar el pastel de chocolate para bañar tu verga y así deslizar mi lengua lentamente por tu longitud una y otra vez. Detenerme en tu glande y succionarlo con suavidad mientras lo capturo en mis labios y  mi lengua luchara por acariciar la pequeña abertura que se encuentra en ella mientras pequeñas gotas de delicioso liquido pre seminal comienzan a brotar, puede que lo haga… como puede que no.

Deslizar mis manos hacia tus erectos pezones y cogerlos entre mis dedos índice y pulgar para así jalarlos un poco y hacerlos rodar, también podría quizás hacerlo.


Podría atarte a la cama para así tenerte a mi merced y hacer todo lo que mi mente en estos momentos está imaginando o simplemente guardarlo para mí para una próxima oportunidad, ya que con estas palabras, se perfectamente que te tendré pensando en ello por ¿minutos? ¿Horas? ¿quizás días? También podría hacer aquello

domingo, 14 de septiembre de 2014

20. El final de una espera



W
RATH
Sentado en mi despacho, aprovechando el raro momento de hacer nada y descansar de tanto jodido papeleo burocrático de la Glymera. Unos golpes en la puerta me sacan de mis pensamientos, Z ingresa, le hago un ademán para que se ponga cómodo.

-Por tu cara veo que me traes algo bueno, dime que te preocupa, porque si me dices que sólo vienes de visita para saber cómo estoy y hablar del clima, no me lo trago -El cabrón ríe con ganas-

-Ok. Mi Rey, este es un tema que te compete a ti y es sobre los críos… Q y B, ellos se quieren unir -Shock, en primer momento-

-Ok. Y que quieres que yo haga… porque por algo te estás tomando las molestias de venir y no creo que sea porque quieres que me encargue de la despedida de soltero.

-Que intercedas por ellos con la Virgen Escriba para obtener su consentimiento en su unión

Me quedo un momento en silencio, pensando y pensando en todas las probabilidades, los engranajes de mi cerebro se mueren rápidamente considerando los pro y los contra, es sabido por todos que la Virgen Escriba es muy especial al momento de solicitarle algo, nunca hace algo sin pedir a cambio alguna cosa.

-No dilataré la situación, llama a los críos y los quiero en una hora más aquí, iré a mi recámara para charlas con la Virgen Escriba.

Tomando la correa de George, salgo del despacho en dirección a mi habitación. Me preparo para ir a su encuentro, con la túnica adecuada y el collar de cuentas, me coloco en posición y me concentro, en un momento estaba en mi dormitorio y en el otro me encontraba en el Fade. Claramente escuchaba el trino de las aves y el caer del agua en la fuente.

- Wrath hijo de Wrath ¿a qué debo tu presencia? -Al escuchar su voz, me giro en su dirección y hago una reverencia-

-Muy buena noche Virgen Escriba, he venido para interceder por dos de nuestros guerreros, Blaylock y Qhuinn, ellos son grandes luchadores de nuestra raza, están vinculados y desean unirse según nuestras tradiciones

Maldito silencio, la Virgen calla por largo rato, solo escucho el suave susurrar de su túnica por el suelo, al pareces se está paseando de un lugar a otro.

- Wrath hijo de Wrath, las uniones en nuestra raza son para la perpetuidad de nuestra especie. Guerreros y Elegidas son los que necesitamos para ello, y la unión entre machos simplemente no posibilita esa opción, es todo lo contrario. La única forma en que yo de mi consentimiento y bendición es que ellos, antes de unirse según nuestras tradiciones, den proyección a nuestra raza, que engendren Guerreros o Elegidas.

Jodida maldita zorra barata… temía que pasaría esto, eso es algo que los chicos jamás harán ni aceptarán.

-Con todo respeto, como te dije hace un momento, ellos ya se encuentran vinculados, y los machos en ese estado son letales y posesivos, no aceptarán dicha opción.

-Wrath, no es una petición lo que te estoy diciendo, si ellos desean mi bendición y aprobación deberán acatar mi dictamen, es todo cuanto diré sobre este tema.

Sin más, regreso a mis recámaras, cambiándome rápidamente de ropa, totalmente cabreado me voy al despacho junto a George, al ingresar cierro con un fuerte portazo y me dirijo atrás de mi escritorio para dejarme caer sobre la silla, Z que se encontraba en el lugar esperando por mí, las palabras sobran entre nosotros, ya sabe la respuesta.

-Llamare a los críos para que sepan la decisión.

QHUINN
Éramos todo risitas mientras estábamos retozando en nuestra cama. Nos habíamos amado mutuamente por horas, cosa que se había vuelto una deliciosa necesidad diaria, tan vital como respirar y alimentarse, ahora tu estas de vientre sobre la cama mientras ociosamente cuento las pecas de tu espalda, por cada una de ellas, una suave mordida doy a tu piel provocándote cosquillas. Aún era temprano, faltaría poco más de una hora para que oscureciera. En nuestro pequeño mundo privado siempre las horas pasan volando cuando estamos juntos.

El sonido Iron Maiden del teléfono me hace gruñir por la interrupción, cogiéndolo de muy mala gana miro la pantalla un mensaje de Z

SMS: ¿quieren ser tórtolos oficialmente unidos? muevan su culo al despacho de W ¡¡AHORA!!… Z

Jodida mierda, quedo pasmado por unos momentos mientras miles de posibilidades llegan en torrentes a mi mente, una suave caricia y el rostro lleno de preocupación de mi Nallum me sacan de mis cavilaciones y me trae de regreso a la realidad, una gran sonrisa se dibuja en mi rostro y cogiendo tu rostro te doy un apasionado beso antes de susurrar sobre tus labios.

-Hay una posibilidad de que se pueda nallum, Z dice que debemos ir al despacho del Rey, tal parece que ya hablo con él sobre lo que deseamos Blay.
-Tus ojos se abren como platos al darte la noticia-

BLAY
Me quede paralizado, sorprendido, con las palabras que me decía. Hay una posibilidad.

Después del apasionado beso que me dio, salte de la cama con entusiasmo y comencé a pasearme por la habitación.


-Nallum... ¡qué haces! ¿Quieres levantarte ya? -Se encontraba en medio de la cama sus manos cruzadas en la nunca y una tonta sonrisa en sus labios-

-Mmmm... Estoy asimilando todavía la noticia. Me dijo con voz suave.


Me deslice hasta el armario, sacando unos jeans desgastados, una camiseta negra con un anagrama dibujado y mis botas de militar. Lo mire frunciendo el ceño. Estaba ansioso. ¿Quizás el Rey había hablado con la Virgen y ella acepto nuestro emparejamiento? ¿Pediría algún sacrificio, por nuestra unión?.... Me moría por saber....Por fin Qhuinn, se levanto directo a vestirse. Salimos de la estancia, entrelace mi mano con la suya, bajamos a la primera planta directo al despacho de nuestro Señor.


Con la mano en el aire me quede, al levantarla para tocar en la puerta. Z la abrió en ese momento. Nos quedamos quietos, solo un guiño y un pasad, nos dio fuerzas para adentrarnos.


Wrath, sentado en su gran sillón detrás de su mesa nos dio asiento...

-Bueno… bueno...  queréis emparejaros por lo que me han dicho ¿no? – Sonrió-

-Si mi Señor... eso es lo que queremos -hable bajito-


-Os informo, tuve una reunión con la Virgen y me temo que tenéis dos opciones. Aunque llevaba sus grandes gafas oscuras, se notaba turbación en sus ojos. Observe como Z se posicionaba detrás del sillón, mirándonos de manera fija.


-Agarraros los pantalones, que esto será una jodida mierda.

-¿Cuales serán esas opciones? -preguntó Qhuinn, apretando mi mano con fuerza-


WRATH
Los críos hacen ingreso al despacho y les hago el además de que se sienten en los puestos colocados frente a mí.

-No les agradará, la Virgen Escriba solo dará su consentimiento y bendición si ustedes chicos dejan preñadas a algunas Elegidas, si lo  hacéis ella os autorizará

Siento como el aire cambia y aprieto el puente de mi nariz, sus reacciones me hacen sonreír, aunque evito hacerlo, ya que la instancia no da para eso, están jodidamente  vinculados y enamorados, se nota en el ambiente.

-… o, la otra opción que les doy es que yo les autorice y así celebrar su unión sin ninguna jodida condición. Se puede realizar la ceremonia cuando ustedes gusten y así se pertenecerán mutuamente… Sin embargo su unión debe quedar en completo secreto, puesto que es una blasfemia con contra de lo establecido por la Madre de la Raza. La decisión es de ustedes críos, aunque para mí la opción más factible está bastante clara.

QHUINN
Siento como el alma me vuelve al cuerpo, ya que el  sólo pensar en tener que follar a alguien que no sea Blay… simplemente revuelve mi estómago… es una opción que jamás ni siquiera consideraría. Mucho tuvimos que pasar ambos para estar juntos y ninguna puta divinidad superior me impedirá estar con el macho que amo, así de simple. Una suave risita nerviosa y un ligero apretón en mi mano me saca de mis cavilaciones y del horror inicial paso a una boba sonrisa en mi rostro.

-Pues… está más que claro que tomaremos la última opción mi señor… agradezco todas las gestiones que hizo por nosotros, al igual que a ti Z… les estaremos eternamente agradecidos a los dos… emmm… si nos disculpa, hay algunas cosas que debemos conversar con Blaylock

Tengo la necesidad imperiosa de abrazar y besar a mi nallum… y este no es el lugar más indicado para hacerlo, independiente que seamos todos como una extraña familia en este lugar, este es el despacho del Rey, así que mientras le hablo a W comienzo a caminar hacia atrás jalando a su vez a mi nallum en mi desesperada huida, no puedo evitar tener una gran, gran sonrisa en mi cara y al ver a Z sólo enarca una ceja divertido y hace una inclinación de cabeza.

Al salir del despacho, por fin veo a Blay a la cara, tal parece que aún está en shock, lo envuelvo en mis brazos y comienzo a reír nerviosamente.

-Estaremos juntos por siempre bebé -Susurro en su oído-

BLAY
Mi mano apretaba la suya con fuerza, con la otra le daba vueltas al anillo de compromiso que colgaba de mi cuello. Creo que en el poco rato que estuve postrado en la silla, no parpadee. Cuando Wrath, nos dijo las opciones que teníamos, me quede en shock o tal vez atontado. Maldita zorra, dejar embarazada a una Elegida. Gruñí para mis adentros... Luego nos dio la otra opción... pero... ¿entendí bien? ¡¡Jodido infierno!! Estaba tan cabreado con lo que nos dijo, que no acerté a comprender la segunda

Qhuinn, me llevaba a tirones fuera del despacho, no pude abrir la boca, ni siquiera para decir adiós. Solo que al salir, me abrazo cogiéndome el rostro entre sus manos, besándome con pasión.


-Estaremos juntos por siempre bebé -Mi estado de shock, acabo-


Rodee su cintura, aun sin articular palabra. Nos encontrábamos todavía en el pasillo, como dos tontos enamorados, mimándonos. Entrelazo su mano con la mía, deslizándonos hacia nuestra habitación. Me quede parado en medio de ella y sin previo aviso comencé a reír de manera desenfrenada. El me miraba sonriente, ahora no paraba de hablar.


-Qhuinn…  Qhuinn... nos emparejaremos... Dios ¡¡si... si!!


Reía eufórico, salte a la cama, tirándome como una bomba, revotando en ella. Apoye mis codos en ella, mirando tu cara de póker. Feliz...Te acercaste, tirándote encima de mí. Medio cuerpo me atravesaste, quedando en cruz. Tus manos pasaron a mis costillas, haciendo cosquillas.

QHUINN
Deslizo mis manos bajo tu camiseta tan suavemente que te ocasiono cosquillas, te retuerces en la cama mientras ambos reímos a carcajadas, a tirones saco la camiseta y la lanzo a cualquier lugar, dándote un ligero empujón te dejo recostado de panza a la cama, sentándome a horcajas sobre ti, deslizo ambas manos por tu espalda

-Aquí llevarás mi nombre


Comienzo a trazar las letras de mi nombre en el lugar en que serán marcadas, me inclino sobre ti y  beso suavemente una y otra vez la zona.

-Te juro que lucharé cada día por ser lo mejor, para ser un macho digno de ti, te amo Blay, sólo quiero darte felicidad, mi amor. Y si estás de acuerdo, me gustaría unirme a ti lo antes posible… de verdad que no puedo esperar, deseo pertenecerte  -Susurro dulcemente en tu oído-

BLAY
 Me giro sin apenas moverte de donde estas. Mis manos surcan tu pecho enredando un dedo en las argollas de tus pezones. Sigo bajando hacia tu estomago. Con la yema de mi dedo, te grabo lentamente la palabra. “TE AMO”

Levanto mi mirada directo a tu rostro. Me enloquece ver como tus ojos bicolor brillan. Me inclino hasta quedar sentado, coloco mis manos en tus nalgas. Aproximo mis labios a tu rostro, besando cada parte de él, hasta que se quedan a pocos centímetros de tu boca.


-Y yo juro por mi vida, que te haré el macho más feliz de la tierra. Te amo inmensamente, y quiero llevar tu nombre en mi espalda, lo antes posible, me honraras y me harás sentir orgulloso –susurre-



Atrape tus labios con un apasionado beso, sellando mis palabras.

19. Lucha cuerpo a cuerpo



B
LAY
Acababa de ordenar mi armario, me deleitaba mirarlo y ver que todo estaba en orden. La ropa de patrulla en un lado dividida, entre pantalones, camisetas y cazadoras. En el lado derecho mis inmaculados trajes.

Un portazo a la puerta, me hizo asomar la cabeza por un lado del ropero. Qhuinn acababa de entrar, sus manos en jarras y una risa algo risueña.


-Nallum… sucede algo.


Pregunte. Me desplace unos metros más alejado de él, jodido infierno este macho con solo mirarle me dislocaba. Coloque mis manos también en jarras.

-Ooooo... veo que quieres jugar... -una risa traviesa y un brillo especial en sus ojos bicolor, me aseguraban que estaba en lo cierto… Reí a carcajadas-


-Oh... OH... NA... LLUM - tararee cantando - nada de jueguecitos


Seguí tarareando. El empezó a acecharme, yo me movía alrededor de la estancia. Era una típica escena del perro cazando al gato.

QHUINN
- no estoy jugando, solo quiero lo que es mío por derecho Blay

Comienzo a acecharte, saco mi remera y la lanzo a cualquier parte, ríes nervioso mientras comienzas a alejarte de mí; a cada paso que doy para acercarme, das uno hacia atrás para alejarte. Ahora sólo se interpone la cama, doy un gran salto y mis brazos se cierran vacíos al caer sobre la cama, eres rápido, gruño fuertemente, cojo una almohada y te la aviento


-Te cazaré Blaylock… eres Mío y solo mío… ¡no huyas!

Me levanto sobre la cama y me lanzo sobre ti, corres en el momento indicado y caigo dentro del armario, en mi intento por mantenerme en pie me afirmo de lo primero que encuentro, tirando al suelo gran parte de tu ropa.

-¡Uuups!

Rio a carcajadas y un buen almohadazo me llega en pleno rostro mientras me reclamas que ya lo habías dejado todo ordenado, tu orden obsesivo compulsivo se fue a la mierda. Lanzando el cojín a cualquier parte, me agazapo y observo con atención tus movimientos, mientras divertido, sigues tarareando mi nombre instándome a la cacería

BLAY
Me duele la panza de reír, hasta que en una de esas, tira parte de mi ropa del armario al suelo. Me quedo parado, frunciendo el ceño.

-Ooooo, eso sí que no… me llevo toda la tarde ordenar mi ropa.


Rujo, por dentro no podía dejar de reír. Un almohadazo le cayó en pleno centro de la cara. Salí corriendo hacia el otro extremo de la habitación, resbalando al suelo, por una esquina de la mullida alfombra. Tropecé. El saltó en el aire justo al tiempo que me deslizaba para otro lado. Huí poniéndome en pie, agarre un cojín y se lo lance a la cabeza.

-Amor… mioooo… no me cojeras -sigo tarareando-


En cuclillas, se preparada para agarrarme dando un buen salto de manera sorpresiva, sin embargo, me fuera de la cama, quedando él solo en el aire –río a carcajadas-

-Qhuiiiiinnnn, me vas a tener que ordenar el ropero -Le lanzo la almohada de la cama-


QHUINN
Cojo la almohada y me  acerco a ti golpeándote una y otra vez con ella, haces lo mismo, y después de un momento todo queda cubierto por una suave capa de plumas, aprovecho que te distraes y me lanzo sobre ti cogiéndote por la cintura y cayendo juntos al suelo, chocamos contra el velador  y la lámpara cae haciendo trizas la ampolleta, te sujeto por las piernas e intentas zafarte de mi agarre forcejeando conmigo

-Te voy a dar de nalgadas Blaylock, ¡¡te marcaré como mío!!

Digo entre risas mientras intento sujetarte, pero pierdo la fuerza y el dolor en la panza se incremente entre tanta carcajada. Una patada en mi vientre y te pierdo, sales a gatas alejándote de mí,  rugo fuertemente de pura frustración, observo cómo te alejas al extremo de nuestro dormitorio y todo sonrojado, comienzas a desnudarte para mi, cada una de las prendas son lanzadas a mi cara, imito tu actuar hasta quedar igual que tu… solo en bóxers

-Estás jugando con fuego nallum, te voy a dar una buena zurra y lo disfrutarás

Me acerco a ti, eres rápido al arrancar, pero no lo suficiente, un buen salto y un revote en un muro y caímos en la cama,  entre forcejeos logro ponerte de en la posición adecuada y te doy unos buenos palmetazos en las nalgas. Rio a carcajadas

BLAY
-Oooooo, eso duele nallum.

Trato de salir de debajo de él, cojo las ropas de cama y intento cubrirle con ellas. Sigue dándome una buena zurra. Pataleo y pataleo, logrando acertar en sus partes esenciales para mi supervivencia. Salto de la cama con tanta fuerza, que desemboco en el tocador, tirando, perfumes, cepillos, velas, joyas... todo cae al suelo.

Tira de mi pie, tratando de colocarme otra vez debajo de él, pero me revuelvo y termino mordiendo su hermosa nalga. El ruje por la iniciativa, no puedo reír más.

-Te dije nallum, me has dado una zurra.


Hablo tartamudeando de la risa. Lo dejo, tirado en el suelo, levantándome en todo mi esplendor y empiezo burlarme.

-¡Bingo! te gane Qhuinn –canturree-


QHUINN
-¡Eso me dolió!  Ni siquiera cerraste las incisiones ¡¡malvado!! Me las vas a pagar Nallum

Digo entre risas mientras me pongo de pie, de una fuete patada corro la cama, que choca contra el muro, para que deje de estorbar en mi camino hacia ti, entrecierro mis ojos analizando la situación mientras sigues descaradamente haciéndome burlas y haciendo tu jodido baile de la victoria.

Corro hacia ti, de reojo me observas y cogiéndome de los hombros me empujas hacia mi ropero, choco fuertemente en las puertas y al alejarme de allí, se abre y todo el desastre de ropa que tengo dentro se viene abajo, no me detengo, continúo persiguiéndote por todo nuestro dormitorio, agarrando a la pasada una sábana de la cama,  te la lanzo a los pies haciéndote trastabillar, momento que aprovecho para tomarte por la cintura y levantarte sobre mi hombro como si fueras un saco, comienzas a golpearme fuertemente en la espalda mientras te doy uno que otro palmetazo en tu trasero; te dejo caer sobre la cama, mientras forcejeamos te coloco de panza sobre ella y muerdo tu nalga derecha e izquierda.

-¡MÍO! Te marqué como mío

Digo entre risas mientras me golpeas

BLAY
Me lleva tal cual un saco de patatas, golpeo su espalda y lanza mi cuerpo sobre la desordenada cama, cayendo sobre mi panza. Clava sus colmillos en mi nalga, no paro de moverme como una serpiente, tratando de raptar por el filo de la cama.

Caemos al piso, no sé en qué momento me quito los boxers, porque me encuentro totalmente desnudo, salgo a gatas por la alfombra llevando colgado en mis piernas el edredón. El pisa la punta parándome en seco. Salta encima de mí, mordiéndome el cuello. En esos momentos tocan a la puerta.

-¿Críos estáis bien? parece que estáis en guerra...


 Era Rhage, se encontraba detrás de la puerta. Nos miramos los dos, no sabiendo que decir... Solo una carcajada salió de nuestros labios.

-Eeee... si... si...  ve tranquilo... solo estamos cambiando algunos muebles de sitio


Respondí mordiéndome el labio de la risa. Vuelvo la mirada otra vez hacia Q.

-Nallum... mira el escándalo que has montado. -No puedo dejar de reír al ver la cara de póker que pone-


QHUINN
Muerdo mis mejillas por dentro y pongo mi mejor cara de póker mientras entrecierro mis ojos al mirarte

- ¿Que yo he montado? – Finjo muy malamente indignación -  tu empezaste, burlándote de mí, yo solo quería amarte nallum  -miro a mi alrededor-  parece campo de batalla nuestro cuarto bebé… Fritz se va a enojar con nosotros… ¿acaso eso de allá no son tus bóxers?

Miro hacia la lámpara de araña que cuelga del techo en donde perezosamente cuelgan tus bóxers negros. Unos golpes más duros en la puerta nos alertan

-¡¡Más les vale que salgáis ahora a explicarme que mierda pasa, no he podido hacer dormir a Nalla por la bulla que meten!! ¡¡Tienen 5 segundos para abrir la puta puerta!!... 1

Nos miramos divertidos ante la amenaza de Z y estallamos en carcajadas

-¡2!

Rápidamente buscamos algo que ponernos, pero nuestra habitación está hecha un desastre, es imposible encontrar alguna cosa entre todo lo  que están tirado por doquier

-¡¡3!!

BLAY
‎Asustado como la mierda y mis mejillas como tomates, tiro del edredón enrollado a mi cuerpo. Empujo a mi nallum, rápidamente poniéndonos de pie.

-¡¡4!!

Salgo como demonio hacia la puerta, coloco mi mano en el pomo de la puerta, recoloco el edredón en mi cuerpo, mientras le lanzo a Qhuinn un cojín para cubrir su delantera. No me gusta que miren sus atributos, eso solo es para mí deleite. A penas tapó sus partes nobles, giro el pomo, mirando la enorme figura que se encontraba detrás de la puerta.


-¡¡5!! Qué coño está pasando, Nalla no se puede dormir por la mierda de ruido que estáis liando. Asoma un poco la cabeza por la puerta, encontrándose con el mayor desastre en medio de la habitación muy serio se encontraba mi nallum. Su cara no sabría decir si estaba divertido y acojonado.


-Eeeee… veras Z, el caso es que una cosa llevo a otra y al final pues ya ves… pero estamos bien -Mis pecas se confundía con el tono rojo de mi cara-


-Menudo par de críos –gruño- si oigo otro ruido mas, vendré derribare la puta puerta de mierda y os voy a dar una paliza que os vais a enterar... ¿entendido? Los dos a la par asentimos sin mediar una palabra.


QHUINN
Nos quedamos mirando anonadados con Blay, cuando a lo lejos se escucha la risotada de Z, que también nos contagia. Dejo el cojín mostrando toda mi desnudez y una buena erección, me acerco a ti  y abres tus brazos para recibirme en  el edredón que cubre tu cuerpo, beso tiernamente tus labios y acaricio tu nariz con la mía

- hemos hecho un completo lio

 Rio divertido  al ver a mi alrededor el desastre en que se ha convertido todo nuestro dormitorio, sutilmente mueves tus caderas hacia las mías frotando invitadoramente tu sexo en el mío… ronroneo de placer.

-Mejor… después pensamos en eso, ahora quiero amarte de todas las formas habidas y por haber bebe.


Nos entregamos al deseo y la lujuria para amarnos mutuamente durante todo el día

18. Sangre no deseada



Q
HUINN
Al llegar al complejo la primera exigencia de Blay fue hacer una primera parada en la clínica de Mannello y luego que le exigiera un chequeo completo sobre mi estado y el posterior tratamiento a las heridas, me deje llevar por él hacia nuestro dormitorio, al encontrarnos ya en privacidad me fui directo al baño, ya no soportaba el hedor a talco de bebé en mi cuerpo, sin cerrar la puerta comencé a despojarme de mis ropas quedando totalmente desnudo, al mirarme al espejo veo que los parches colocados en la Clínica ya están empapados de sangre ¡Jodida mierda! Retiro los apósitos ya inservibles y me doy una rápida ducha, restregando fuertemente mi piel para sacar todos los rastros del jodido olor a talco, mientras estoy en eso, veo como mi propia sangre sigue manando de las heridas que hay en mi cuerpo, la alimentación es algo inevitable y necesaria para mi rápida curación, pero el solo pensar en realizar algo tan íntimo como aquello con alguien que expele por todos los poros deseo sexual hacia mí, simplemente me revuelve el estómago; y si a esto le añado que Blay es un macho vinculado hirviendo de celos... La situación pasa de “jodida” a “muy jodida la puta cabrona”

Al salir te veo apoyado en el lavabo esperando por mí, me acerco y suavemente levanto tu mentón con mi mano para poder mirarte a los ojos.

- Nallum… bebé, no es necesario que hagamos la alimentación ahora, las heridas no son graves podemos esperar unas horas y hablar con Phury para conseguir otra Elegida y…

- Ya esta echo nallum

Dices en un susurro, veo claramente el conflicto de emociones, tus ojos hablan más que tu cuerpo. Preocupación, celos, rabia, son algunos de los que identifico. Sólo te envuelvo en mis brazos, necesitando tenerte cerca.

BLAY
Me sentía como una mierda, ¿Porque mi sangre no podía valer para alimentarle? ¿Cómo podría aguantar mis ganas de arrancarle la cabeza a Layla? Jodido infierno. Como siempre el monstruo de las dudas volvía a sacar sus tentáculos. Mi cabeza no dejaba de llenarse de preguntas sin obtener respuestas certeras. Nos adentramos en nuestra habitación, Qhuinn marcho al baño, dejándome con mis pensamientos. Ante todo, el es mi hellren mi deber es protegerlo y mantenerlo provisto de alimento. Entonces ¿qué coño pasaba con toda esta mierda de la alimentación? Me gustara o no, estaba por encima de todo su bienestar. Una vez que el desapareció por la puerta del baño. Cogí el móvil, marque el número del Primale.

-Phury... si todo bien. - Le conteste tras su pregunta-


-Necesito a Layla... Qhuinn, ha sufrido varios cortes que no se curaran sin su sangre -su respuesta fue una afirmación-


Terminada la llamada me deslice hasta el baño, apoyado en el lavabo, me mantuve callado esperando que terminara su ducha. Al salir, exhibiendo toda su desnudez, apreté los puños en el frió mármol del lavabo. Todavía sangraban sus heridas además éstas no se cerraban. Contuve la tentación de tirarme encima de él. Cuanto más se acercaba, mas me aseguraba que había hecho bien en llamar a la Elegida. 


Con un dedo levanto mi mirada, ya que la tenia fija en el suelo. Nuestras miradas se conjuntaron expresando complicidad y un amor intenso.


- Nallum… bebé, no es necesario que hagamos la alimentación ahora, las heridas no son graves podemos esperar unas horas y hablar con Phury para conseguir otra Elegida y…

-Ya está hecho -apenas se oyó lo que dije- En pocos minutos Layla vendrá a servirte.

Señale la habitación continua al baño. Agarre una toalla, me dispuse a secarlo con suavidad. No hubo palabras, todo era silencio. Le coloque un ligero albornoz.

Lo lleve a la cama, entrelazando nuestras manos. Nos deslizamos juntos en ella. Los dos quedamos de lado, mirándonos en silencio. Juntos esperaríamos la llegada de la Elegida. Unos ligeros golpes en la puerta, nos dio el aviso. Layla…


QHUINN
Cierras tus ojos ante la inevitable visita, por un momento ninguno de los dos dice y hace algo, pero nuevamente los  golpeteos y la suave voz de Layla llamándonos nos hace tomar cartas en el asunto. Veo como te alejas de mi para abrir la puerta a la Elegida, mientras me acomodo en la cama y arreglo el albornoz en mi cuerpo, ella ingresa silenciosamente con la vista gacha, al mirarme sus ojos se abren como platos al verme recostado en la cama y un brillo especial y libidinoso  resplandece en su mirada, el cual se opaca inmediatamente cuando Blay se coloca frente a mí de brazos cruzados, como si estuviese protegiéndome de una serpiente venenosa con su cuerpo. Una suave y sutil  fragancia de macho vinculado comienza a manar de su piel, y el solo hecho percibirlo provoca que mi cuerpo reaccione de inmediato logrando una muy buena erección que trato de ocultar bajo las mantas.

-El Primale me ha dicho que debo serviros, por mi está bien, no tengo inconveniente en compartir el lecho con ustedes dos Sires.

Un bajo gruñido amenazante nace desde el pecho de mi Nallum, tomo su mano y entrelazo mis dedos con los de él mientras lo acaricio con el pulgar y lo insto a que se siente junto a mí.

-No es nada de eso Layla, sólo necesito alimentarme, tengo algunas heridas que se me hicieron en batalla y no han curado adecuadamente, eso es todo.

¿Acaso es decepción lo que veo en su mirada? ¡Diablos! La Elegida bordea la cama con su elegante andar hasta quedar al otro lado de Blay, comienza a dejar al descubierto su cuello a lo cual la detengo de inmediato. Puesto que beber de allí sería un acto de mucha intimidad y acercamiento como para hacerlo, además eso enervaría aún más a mi nallum. Frente al rechazo que hice de beber de su cuello, gentilmente me ofrece su muñeca, sin soltar la mano de Blay, cojo la muñeca de Layla y la acerco a mi boca. Mis colmillos no quieren crecer, hay una vocecita en mi cabeza que me dice una y otra vez que no es correcto porque no es mi pareja.

- No puedo Blay, no puedo.

BLAY
Un intenso olor a rosas, atravesó el umbral de la habitación. Ella sonrió e hizo una reverencia. Su cuerpo esbelto ataviado con una túnica blanca, se fue acercando a la cama. El aroma a macho vinculado exploto por  toda la estancia, marcando mi propiedad. ¡¡Jodido infierno!! Pensé cuando se dirigió a nosotros hablándonos de alimento y sexo. Me cuadre en medio de los dos, esto no podría salir bien. Qhuinn le contesto con voz tensa que solo seria alimento, ya que por sus graves heridas, necesitaba de su sangre.

Layla, se sentó sobre las sabanas de satén negro que adornaban la cama. Ladeo el cuello, para que dar acceso a su vena. Abrió los ojos con un gesto consternado, cuando el refirió que sería de su muñeca. Me parecía una falta de respeto que ella sabiendo que estábamos vinculados, regalase la vena de su cuello.

Parecía que todo iba pasando a cámara lenta. Inhalaba, exhalaba... tratando de calmar mi ansiedad. Mis manos seguían entrelazas con mi nallum. Mientras que ella se remangaba la manga de su túnica, alzo la mano hasta quedar extendida como una ofrenda. Qhuinn, de manera gentil, soltó nuestras mano y cogió la que le fue ofrecida acercándola hacia sus labios. Un siseo acompañado con un rugido, lo alarmo.


-No puedo Blay… no puedo.


Me senté a su lado, acariciando su mejilla. Coloque la mano en su cabeza, empujándolo hacia la muñeca.


-Debes de alimentarte... no te preocupes… estoy bien -le dije con voz suave-


Hubo un instante de silencio. Luego él me miro dejándose caer hacia la vena. Morí...


QHUINN
Miré sus atormentados ojos antes de dirigirme hacia la vena de Layla, su mano temblaba al contacto con mi cabeza, instándome a que me alimentara, la mordí. Al primer contacto con la sangre de la elegida mi estómago se cerró, me obligue a tragar una, dos y tres veces… simplemente no podía más, cerré las incisiones y me alejé.

Tenía una horrible sensación en mi interior, como si le hubiese fallado a mi nallum, me sentía pésimo. Mi parte racional, me dice una y otra vez que esto debe hacerse, que necesito alimentarme para estar bien, que sólo beber de Blay no es suficiente para mantenerme fuerte y sano. Pero como macho vinculado, simplemente no  me perdono lo que he hecho, es como si le hubiese sido infiel, obligarme a beber de una hembra va contra lo que me dicta mi instinto y sobre todo porque sé el sentimiento de B hacia Layla, se que está hirviendo en rabia y celos en este momento. Lo que menos deseo es alargar su tormento.

-Es suficiente, muchas gracias Layla

-Pero Sire, ha pasado demasiado tiempo desde su última alimentación, necesita más, por favor beba.

La esencia a macho vinculado de Blay inundaba el lugar como si hubiesen vaciado un tarro de spray, sus ojos están oscurecidos mirándome fijamente

BLAY
- Layla… ¿podrías dejarnos un momento a solas? por favor espera fuera... yo mismo te avisare cuando te necesite.

Todo lo que hable con ella, fue sin separar mis ojos de los de Q. Si supiera que mi corazón estallo en dos, en la primera succión. Si supiera que me sentí como un puto inútil. ¡¡Jesús!! .El se encontraba un tanto pálido, sus pupilas dilatadas y un rostro que gritaba “culpabilidad”. Me incline hacia él, pasando mi dedo por su mejilla con gentileza.


-Mírame... mírame...Quiero que te alimentes ahora


Le ordene o eso quise que pareciera. Fijó su mirada hacia mí. Pena, dolor, tristeza reflejaban sus ojos bicolor. Acaricie, la comisura de sus labios con mi pulgar.

-Por favor nallum... yo también tendré que hacerlo y pronto... Terminemos de una vez, estaré contigo siempre... te amo y tú me amas, sé que esto no es erótico, ni sexual... solo te alimentas... no estás del todo bien.


Bese sus labios. Mis pies se movieron hacia la puerta, antes de abrirla voltee la cabeza hacia él. Su mirada me estremeció, me cautivo, me encarcelo... emitía amor y comprensión. Ya no dude, hice pasar a la Elegida otra vez.

QHUINN
Veo como Layla se desliza dentro de la habitación con su elegante andar

-Perdón Sires, sé que esto es difícil para ambos, pero podemos hacerlo un poco más llevadero para ustedes… Por favor Sire Blaylock abrace a su nallum.

Blay toma mi mano  me pone de pié con un suave jalón, nos damos un suave beso y me envuelve en sus brazos, la Elegida, susurra en mi oído que imagine que bebo de él, cierro mis ojos y lo único que siento son las fuertes manos de B en la parte baja de mis caderas, su respiración en mi cuello y el rico aroma a macho vinculado que expele su cuerpo, mis colmillos crecen más largos que nunca por la necesidad de sangre, siento el roce de piel cerca de mi boca, es la muñeca de Layla, pero en mi mente sólo hay cabida para mi Blay, inmediatamente muerdo lo que me es ofrecido y bebo golosamente su sangre.
Al imaginar que bebo de él, gano una gran erección y comienzo a frotarme descaradamente, mis brazos se aferran a su cuerpo firmemente, mientras siento sus manos deslizarse más hacia abajo y coger firmemente mis nalgas para acercar nuestras caderas. Con tus labios deslizas un poco el albornoz de mi hombro y sensuales besos comienzas a darme en el cuello, que provocan que mi piel se erice, cierro las incisiones con una suave lamida y busco tus labios, desesperado por un beso.

BLAY
Mi cuerpo se relajo con él en mis brazos, besaba su cuello por el filo del mullido albornoz. De repente, no sé porque, pero me pareció que la situación no estaba tan mal. El estar tan pegados el uno al otro, al sentir que me acariciaba, como si fuera de mí del que se alimentaba. Todo cambio de color.

Podía notar los suaves tirones que daba en la vena de Layla. Ella parecía como si no se encontrara en la habitación. Por fin termino, Qhuinn levanto su cabeza de la vena, para ir a parar a mis labios. Me aferre a su cintura. Bese y lamí sus labios, el sabor de la sangre de la Elegida se adentro en mi paladar, notando un sabor a vino dulce.


No tuve idea de cuando la Elegida desapareció de la estancia tal vez un “gracias sires” seguido de un pequeño clic de la puerta, me aviso de que estábamos completamente solos. Nuestras erecciones ya en todo su esplendor desde el comienzo de su alimentación, se frotaban, libidinosas, su albornoz cayó al suelo, dejándolo a mi merced. Hermoso, perfecto.



-Te amo nallum