sábado, 6 de septiembre de 2014

9. Mi destino



Q
HUINN 
Iba a llegar tarde… lo sabía. 

Esta noche salimos a patrullar, nos separaron en parejas con el Poli hicimos el patrullaje habitual en el sector que nos delimitaron, ya habíamos hecho polvo un par de restrictores y estábamos ya de camino a la mansión cuando cogí mi móvil y escribí: 

SMS: Nallum, ya voy de camino a casa. Tuyo. Q 

El vehículo se detuvo abruptamente un par más de rubitos doblaron en la esquina y con eso, mis ganas de estar en la última comida con Blay se fueron a la mierda. 

Dieron una buena lucha el par de HDP y con mi móvil hecho trizas, bañado en negra sangre y oliendo a talco de bebé, no tenía como contactarme con B. Dentro del auto movía mi pié inquieto, aún los hermanos no sabían que ya estamos en una relación formal, lo sucedido en los últimos días ha sido revelador y maravilloso, pero no hemos tenido el tiempo para darlo a conocer a la familia y esta era la primera vez en meses en que iba a estar con todos los hermanos en la última comida. Al llegar a los estacionamientos del complejo camino rápidamente hacia la entrada, mirando con recelo la pila de ataúdes que allí se encuentran. 

Al pasar por el salón central observo a Blay desde lejos en la sala de juegos, se nota inquieto mirando con disimulo la hora. De camino a nuestro dormitorio le pido a Fritz que le avise que he llegado y que bajaré en un momento. 

Desechando toda la ropa manchada de sangre y dándome una merecida y veloz ducha, me preparo para bajar poniéndome rápidamente lo primero que pillo; black jeans, playera de Iron Maiden y zapatillas sin abrochar. Estoy nervioso. En segundos haré frente a mis demonios personales dando a conocer mi relación con Blay. 

Bajo de dos en dos los peldaños de la escalera e ingreso a la sala de juegos… 

- Queridísima Virgen, él es perfecto 

Pienso para mi mismo cuando lo veo de pie junto a la barra. Vestido con zapatos negros bien lustrados, pantalón de vestir y camisa pulcramente planchada, es todo un espectáculo para deleitar la vista, es como el mejor modelo de alta costura recién salido del catálogo de Gucci. 

Sin querer pensar en lo que voy a hacer o decir, camino directo hacia ti. Deslizo mi mano suavemente a la parte de atrás de tu cuello y te doy un tierno beso en el cuello, para luego ir directo a tus labios y darte uno, dos y tres suaves besos. 

-Te extrañé -susurro sobre ellos- 

BLAY 
La noche se veía fría. Wrath nos reunió en el despacho. Los hermanos y guerreros íbamos a salir en parejas. Últimamente había mucho movimiento en las calles. De esta manera podíamos rastrear el perímetro de la ciudad. Mi amado salió con Butch al sur a mi me toco con Zsadist, el más frió y despiadado de los hermanos. Pero en el fondo siempre estaba ahí cuando lo necesitábamos. 

Nos desplazamos hacia las afueras no sin antes lanzarle a mi nallum una mirada de advertencia y gesticulé con mis labios

-Cuídate

El entendió perfectamente mi gesto, ya que él me expreso lo mismo con sus ojos bicolor.

Llegamos al norte de la ciudad en el lugar donde nos habían designado. Los pelos de mi nuca se erizaron, un olor a talco nos invadió, no tuvimos tiempo de planear una estrategia ya que prácticamente se nos lanzaron encima. Por lo poco que pude observar eran cinco restrictores, cuatro de ellos eran ancianos ya que su pelo blanco y su piel putrefacta los delataba, el quinto era un recién iniciado ya que aún conservaba su piel tersa y el pelo oscuro. Mis dagas llegaron a mis manos, preparado para la juerga, esta era la segunda cosa que me excitaba como la mierda la primera estaba clara.

Uno de los ancianos, me apunto con su Beretta directo al centro de mi pecho. Me materialice junto a él, clavándole mi daga en el estomago, el HP, se retorció de dolor esa acción causo que sacase la daga volviéndola a clavar en su corazón. Uno menos. El más joven se lanzo a mi espalda, tratando de clavarme una navaja. Un codazo en el esternón lo mando al suelo, sin muchos esfuerzos su corazón acabó en mi mano. En media hora el trabajo estaba hecho. Nos desplazamos hacia el coche y antes de llegar un tintineo de mi móvil me informo de un mensaje. Al leerlo Jesús, me temblaron hasta las pecas, ese macho me llevaba al cielo solo con sentirlo.

Alcanzamos la mansión, ni me pare a saludar en el salón, me dirigí al segundo piso subiendo las escaleras de dos en dos. Abrí la puerta de mi habitación directo al baño, la sangre negra pegada a mi cuerpo y el olor a basura me revolvían el estomago. Frote mi cuerpo una y otra vez hasta sentirme limpio. Escogí mi ropa con mucho cuidado, una camisa negra, pantalones del mismo color y unos zapatos Raphl Lauren. Baje con nerviosismo hasta el salón. Mirando el jodido reloj una y otra vez. Tres cervezas y unos cuantos paseos por la sala terminaron mi espera. Cuando hizo su aparición por el umbral de la puerta. Como una flecha se lanzo hacia mi boca, devolví cada una de sus caricias y besos que le me daba. 

-Te extrañe -me dijo él con suavidad-

-¿Estas bien? me tenias preocupado -susurre en su oído-

Mis piernas como siempre empezaron a temblar. 

QHUINN 
Sentirlo seguro en mis brazos me trae de vuelta la calma y una infinita tranquilidad me llena. Escucho unos carraspeos de alguien y una lluvia de palomitas de maíz nos caen encima, seguramente fue Rhage. Me separo sin despegar mis ojos de los tuyos, están tan azules con un brillo especial en tu mirada, tus mejillas sonrojadas hacen resaltar tus adorables pecas. Deslizo mi mano por tu brazo en una suave caricia hasta tomar tu mano y entrelazar nuestros dedos, la voz del Rey nos hace volver a la realidad. 

-Ya era hora que ustedes críos estuvieran juntos, nos tenían de los nervios.

Un extraño rubor comienza a colorear mis pálidas mejillas y una radiante sonrisa se dibuja en mi rostro, más palomitas de maíz caen sobre nosotros y sonrisas de aceptación y felicidad llenan los rostros de los hermanos y sus shellans, todo se vuelve una fiesta. 

Un suave apretón en mi mano hace que te observe, tienes la vista fija en un punto lejano, al seguir tu mirada veo el motivo… Layla está en la puerta de la sala de juegos, sus ojos inundados de lágrimas y al darse cuenta que está siendo observada se aleja.

-Es algo que debe aceptar 

Susurro en tu oído mientras deslizo mi mano por la parte baja de tus caderas. 

Entre felicitaciones y brindis con cerveza, el tiempo pasa y algunas parejas ya han desaparecido. Mis ojos están fijos en ti, descaradamente recorro tu cuerpo una y otra vez mientras conversas con John al otro lado de la habitación, ladeo la cabeza y observo embobado tus masculinos movimientos y tu sonrisa alegre. 

-Queridísima Virgen es un macho apuesto. -Pienso para mi mismo mientras te desnudo con la mirada-

BLAY 
Estaba tan embobado mirando a mi nallum, que no me percate de que la sala se estaba llenando de gente. Unas palomitas pasaron por mi cabeza, pequeñas risas se oían acompañadas por intensas felicitaciones. Lo que me dejo patidifuso fue lo que nos dijo Wrath, nuestro Rey.

-Ya era hora que ustedes críos estuvieran juntos, nos tenían de los nervios.

La verdad es que era evidente, por lo menos por mi parte, ya que la familia sabía de mi gran amor por Qhuinn. Todos se acercaron tanto los hermanos como sus amadas shellans, entre abrazos, besos, y saludos, la cosa termino en una fiesta, de cervezas, alcohol y grandes dosis de comida.

Estaba tan feliz, que en una de las bromas de Rhage, me dio por mirar hacia la puerta de la sala. Ahí se acabo todo ya que se encontraba la elegida Layla. Mire a mi nallum, algo sorprendido por la tranquilidad en que se encontraba, se acerco a mi oído susurrándome: 

- Es algo que debe aceptar 

- Eso lo se... pero deberías de hablar con ella... no quiero verla sufrir ni llorar nallum. 

Le comente bajito y asintió con la cabeza, aprobando mis sinceras palabras.

Me aparte de mi nallum ya que mí querido amigo y hermano John, me llamaba a su encuentro. Él personalmente nos conocía bien sobre todo mis miedos y las dudas de Qhuinn, charlamos de todo un poco sobre todo de lo feliz que sería junto a él. Eso yo lo sabía bien. Mientras hablábamos, no podía dejar de mirarle, se movía de un lado a otro de la sala, divertido y feliz. La gente empezó a marcharse y en el fondo, lo único que quería era escaparme con él a algún lugar solitario donde amarnos por completo. Se me vino a la cabeza imágenes de horas atrás. Cuerpo con cuerpo, piel con piel. Mierda era adicto, y la verdad que gran droga, estar enganchado a él día y noche. 

QHUINN 
De tanto mirarlo comienzo a sentir la suave fragancia que expele mi cuerpo. Especias oscuras. Me remuevo en el sofá ya que dentro de mis prietos jeans tengo una tremenda erección aprisionada. Acomodando disimuladamente mis pantalones para hacer un poco más tolerante el dolor que tengo. Cojo mi móvil y escribo.

SMS: ¿conoces el baño que está bajo la escalera en el pasillo? Si es así asiente y te espero allí en 5 minutos. Tuyo. Q

Envío y espero totalmente atento a tu reacción. El móvil suena, lo tomas y lees, tus ojos se abren asombrados al igual que tu boca en un silencioso jadeo y tus mejillas se sonrojan de manera adorable, como si supieras que estoy pendiente de ti, sin mirarme asientes tres veces. Como un resorte me levanto del sofá y me voy al baño y espero. 

Solo pasan unos segundos desde que estoy en el baño y suavemente entras cerrando la puerta a tus espaldas, sonrío al verte a través del espejo mientras estoy apoyado en el lavabo. Sin aguantar más me acerco a ti y te comienzo a besar con deseo y necesidad... me siento hambriento de ti. Mis manos recorren tu cuerpo mientras intento quitarte la ropa lo más rápido que puedo 

- Te deseo nallum 

BLAY
Nada más abrir la puerta, te veo abalanzarte sobre mí. La sangre me hierve cuando tu boca, atrapa mis labios, tu lengua penetra en mí sintiendo un gran placer cuando la bolita de tu piercing toca mi paladar, mis manos se afianza en tu cintura tratando de liberal tu camiseta, gruño con desespero luchando contra nuestra ropa. Tus manos se deslizan por debajo de mi camisa, es como si me quemaras con ese simple contacto. Algunos botones salen de su sitio y muerdo con fuerza tu labio al primer contacto de nuestros desnudos pechos.

-Pantalones

Dije desesperado mientras pateaba fuera mis zapatos a la vez que deslizaba los tuyo fuera de su sitio.

Al fin desnudos.

Contemplé embelesado tu imagen a través del espejo. Era gloriosa. Músculos definidos, espalda ancha, firmes piernas, brazos gruesos y un prieto culo que gritaba por una mordida. Su piel, kilómetros y kilómetros de ella, mis manos recorrían toda la que tenía a mi alcance, trataba de abarcar lo más posible mientras nos observaba. Estaba acariciando a Qhuinn a todo mi gusto y placer, porque es mío y sólo mío.

QHUINN 
Desesperados logramos desnudarnos, me separo un poco y contemplo tu cuerpo un momento, eres un macho hermoso, bien formado y con músculos muy definidos y marcados, tus manos acarician suavemente mi pecho y cierro los ojos disfrutando de tu toque. Capturo tus labios y te envuelvo en mis brazos colocándote frente al espejo conmigo a tu espalda mientras acaricio tus costados y pecho detenidamente, haciendo rodar tus pezones entre mis dedos lentamente, mi lengua recorre el camino de tu vena por el cuello, mientras mis ojos están clavados en nuestro reflejo, es una imagen muy erótica y sensual 

- ¿Te he dicho lo hermoso que eres cuando llegas al orgasmo nallum? 

Tus mejillas inmediatamente se tiñen del color de la vergüenza 

BLAY
Me apoyo en el filo del lavabo de cara al espejo, el se pega a mi espalda acariciando mi cuerpo, sus ojos me miran con deseo, su boca devora mi cuello, despliego mis manos hacia atrás cogiendo en ellas su polla dura y grande, mi dedo pasa por su glande recorriéndolo con dulzura, sus primeras gotas pre seminal fluye, eso me da aliento para seguir tocándole, el me pregunta si se lo hermoso que soy cuando llego al orgasmo. 

- No nallum, no lo sé. Pero sé cómo te ves tú cuando llegas a él, eres toda una visión, me pones todavía más caliente cuando te corres dentro de mí, eso es lo que veo 

Rojo como un tomate termina mi cara al pronunciar esas palabras. 

QHUINN 
Sonrío tiernamente al ver cómo te sonrojas por las palabras dichas, acaricio con mis labios tu mejilla lentamente mientras mis manos bajan por tus abdominales. 

- Me encanta cuando te sonrojas nallum, te ves tan adorable… y quiero que me tomes, deseo tenerte dentro de mí y verte a los ojos cuando te corras llenándome con tu esencia, quiero contemplarte cuando llegues al orgasmo. 

Me miras totalmente sorprendido, tus hermosos ojos color zafiro brillan de deseo y necesidad, una deliciosa fragancia de especias oscuras brota a raudales de tu piel como una explosión y tu respiración se hace más superficial, la idea te ha excitado y puedo olerlo

BLAYLOCK
Oigo pronunciar las ansiadas palabras que siempre soñé, solo podía hacer una cosa… Rojo como un tomate me di la vuelta quedando de frente a él. Mi respiración se acelera en gemidos profundos, mis manos acarician todo su contorno, mientras lo posiciono en el lugar que yo me encontraba, el de frente al espejo y yo detrás, la punta de mi lengua sale a jugar con su cuello, pasándola por su clavícula, mis colmillos afloran con la necesidad de penetrar su piel. Mi polla se adentra, rozando su ano, no quiero anticiparme, quiero disfrutar, pero es tal mi deseo por el que no se cuanto voy a controlar 

QHUINN 
Cierro mis ojos y disfruto de tus caricias por mi cuerpo, mi respiración se vuelve dificultosa... se siente tan bien... tan correcto estar así. Siento como deslizas tus dedos en mi entrada... preparándome para ti. Primero uno y luego dos dedos entran y salen suavemente... te quedas paralizado 

-Qhuinn... ¿acaso tu... nunca....? -No era necesario terminar la pregunta-

-No Blay, nunca he sido tomado 

Un gruñido de macho posesivo llena el lugar y tu lengua comienza a recorrer mi espalda, delineando cada músculo llegas al final de mi espalda y con ayuda de tu saliva comienzas a lubricarme, a prepararme para ti… Querida Virgen, se sienten tan bien tus húmedas caricias que me tiene al límite de correrme de inmediato 

Poniéndote de pie acomodas tu miembro en mi entrada y lentamente comenzamos a ser uno 

BLAY
A penas sus palabras fueron pronunciadas una posesividad increíble creció a niveles exponenciales dentro de mí. Mis encías dolieron cuando mis colmillos crecieron en todo su esplendor y la fragancia a macho vinculado no tardó en salir a raudales. 

Qhuinn nunca había sido tomado, es virgen… ¡Querido y dulce Dios! Gracias por esto.

-Yo… gracias por darme esto. Prometo ir despacio.

Dicho eso no pude aguantarme y baje arrastrando mi lengua por todo su cuerpo hasta llegar a su ansiada entrada. Te lubrique con mi saliva, jugando adentrando mi lengua en el, sus gemidos llenaron el baño mientras deslizaba un par de mis dedos en tu interior y los abría en forma de tijeras para expandir tu entrada, debía prepararte bien. Por experiencia propia sé que la primera vez puede ser una perra de dolorosa, por eso me tomé mi tiempo en dilatar tu esfínter hasta que pude deslizar cuatro de mis dedos.

Me deslice por su espalda hasta tener mi pene en su centro, empecé a penetrarle lentamente, no dejaba de mirar el espejo cualquier expresión de dolor que viera seria el stop 

QHUINN 
Dulce tortura, siento como malditamente te deslizas lento y pausado en mi interior. El dolor inicial es reemplazado por un placer sin límites, mi respiración es cada vez más dificultosa, siento como deslizas tu mano desde mi pecho hasta agarrar mi miembro y comienzas a masturbarme. Sin aguantar más, bruscamente me deslizo hacia atrás empalándome en ti, tomándote por completo. Gruñimos al unísono 

-¡Qhuinn! Quería ir despacio maldita sea ¿estas... bien? –Imposibilitado de articular palabra sólo asiento- serás animal

Comienzas a embestirme y masturbarme al mismo ritmo... Jesucristo se siente bien... tan correcto y perfecto. 

BLAY
Mientras penetro en su interior, la palma de mi mano se cierra en su tremenda erección, moviéndola suavemente, mierda, mi polla se sentía en casa, me agarraba con fuerza, el se sacudió pegándose más a mi pelvis, encontré el ritmo justo, entrando y saliendo con suavidad, mi mano seguía masturbándole, con deslizamientos más rápidos, un estremecimiento recorrió mis testículos estaba tan excitado que me iba a correr en breve 

QHUINN 
Los embistes se hicieron más urgentes y exigentes, más salvajes. Sentía como estábamos a punto de corrernos, los latidos de nuestros corazones al igual que nuestra respiración, marcaban el mismo acelerado ritmo, como si fuésemos un sólo ser. Nuestras miradas se clavan en los ojos del otro en el reflejo del espejo un segundo antes de llegar a un maravilloso orgasmo, veo como tus colmillos crecen rápidamente mientras un rugido nace desde el fondo de tu pecho. No se necesitaron palabras para comprendernos y entendernos, sólo ladee un poco mi cabeza.

BLAY
Mi orgasmo fue abrasador, mientras que yo me corría en su interior, su semen manchó mis manos. Los dos a la vez. Mi instinto de macho vinculado tomo el poder de mi mente, quería marcarle como MIO... mis colmillos afloraron más largos que nunca, buscando su ansiada vena y ahí se quedaron penetrando su piel.

QHUINN 
Estás aferrado a mi cuello, tus colmillos firmemente compenetrados en mi, con cada fuerte succión más aumenta mi excitación y deseo. Después de un momento, cuando todo comienza a pasar, deslizas gentilmente tu lengua por las incisiones de mi cuello para cerrarlas, me sostienes en tus brazos cuidando de no salir de mí, manteniendo la conexión. Mis labios buscan los tuyos y sentir el sabor de mi sangre en tu boca me hace gemir. 

- Ha... Sido... fantástico

BLAY
Cierro las incisiones con amorosas lamidas hasta dejar solo unas sonrosadas marcas gemelas. Tus labios buscan los míos, el deseo no deja de existir ni en un beso tan breve. 

- ¡Hmmm! y para mí también, mi corazón salta de alegría ¿es que no lo sientes nallum? pero esto no ha terminado… la noche es larga... Acaricio su espalda bajando hacia su trasero. Intento salir de él poco a poco, no quiero que sienta ningún tipo de dolor. 

QHUINN 
Me conmueve la suavidad y delicadeza con que me tratas, me haces sentir valorado, amado y sobre todo aceptado. Suavemente sales de mi y al momento de romper la conexión, siento un extraño sentimiento de pérdida, nos vestimos mutuamente y tomados de las manos con una radiante sonrisa de “recién follamos” nos dirigimos a nuestro dormitorio.

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