sábado, 30 de agosto de 2014

Capítulo 5


QHUINN
- no… puede… ser

Me remuevo inquieto en la mesa pendiente de la puerta, me miras con curiosidad expectante a lo que está por suceder

-¿Qué te pasa Qhuinn?

Hago el amago de responder cuando la puerta se abre, una mujer alta y delgada de avanzada edad con hermosa melena color rubio  y ojos  ámbar se clavan sorprendidos en la escena, una gran sonrisa se dibuja en su rostro y una nerviosa risita rompe el silencio mientras mira curiosa a Blay.

Me levanto de la silla acercándome a ella, quien toma mi rostro entre sus manos y me besa

-Hola mamá… ¿algún día aprenderás a llamar antes de venir? –pregunto esperanzado poniendo mi mejor cara de hijo bueno-

-bueno Qhuiky…. ¿Quizás la próxima? –ríe nerviosa mientras se asoma a ver a Blay- y este guapo joven es….

-Blay… te presento a Mamá… mamá él es Blay

Mamá se acerca a Blay quien se pone de pie, ella lo abraza y besa en la mejilla.

-Mucho gusto de conocerte… sí que tienes un novio guapo Qhuiky –
-¡mamá!

-¿qué? Si es verdad hijo… mira que apuesto es –sonríe-

-ammmm…. Mamá… -susurro en su oído mientras miro divertido a Blay- aún no llegamos a eso…. Pero así como vamos, quizás muy pronto…

BLAY
 Miro sorprendido la belleza madura que acaba de entrar por la puerta de la cocina. Una gran dama, por lo que observo. Enérgica y divertida. Me levanto de la silla, respondiendo a su efusivo abrazo, besando su mejilla. Froto mi cabeza en un gesto nervioso cuando escucho en susurros, elogios a mi persona.

-Hola!!...encantado de conocerla... sonrió nervioso. Pensando que si llega a entrar minutos antes, nos veríamos en una situación muy complicada ya que ambos nos encontrábamos haciendo el amor en la mesa...


La señora muy amablemente, me coge de la mano ofreciéndome una silla.

-Blay, es así como te llamas verdad -asiento con la cabeza.- ¿Lleváis mucho tiempo juntos? este hijo mío no me cuenta nada. Miro a Qhuinn de reojo, sonriendo y reflejando complicidad.


-Bueno hace unas dos semanas que nos conocemos y encantado por ello señora...

Te miro, viendo cómo te mueves nervioso por la cocina, terminando de preparar la comida, me miras de reojo con una sonrisa dibujada en tu rostro y unos ojos suplicantes de paciencia.


QHUINN
 ‎- ¿comiste? ¿Te sirvo algo?

- no Qhuiky, solo vine a dejarte unas cosas.... Mira lo delgado que estas, Blay por favor, has que esta criatura coma bien, se lo he dicho en todos los idiomas y no quiere hacerme caso... Cuando vivía conmigo estaba robusto pero desde que... 


Una severa mirada de mi parte y mamá detiene de inmediato el tema cambiándolo radicalmente, preguntando cosas a Blay. Incomodo por lo que pudo sucede y evitando la curiosa mirada de Blay, recojo los pocillos y bolsas que contienen frutas y verduras, las cuales ordeno rápidamente en la cocina para volver a la mesa, sirviendo bebida a todos. 


Me excuso un momento y me voy directo al baño, doy agua y dejo que su frescura refresque mi rostro, apoyando mis manos en el lavabo miro mi gris reflejo, unos ojos dispares me devuelven la mirada, un brillo nunca antes visto destaca en ellos y una sonrisa se dibuja de inmediato


-esto no se parece en nada a lo que he vivido... Tomare el riesgo, ya es momento de que merezca ser feliz


Me digo con decisión en un susurro, me seco meticulosamente y regreso al comedor, sin embargo, antes de ser visto escucho unos susurros un tanto angustiados y me detengo a escuchar la voz de mi madre

-... se que estuvo muy mal... No quiero que lo lastimen de nuevo...


-¡¡¡ JODIDO Y PUTO INFIERNO!!! 


Mi mente grita y un frío hielo recorre mi espalda, un fash back llega a mi cabeza el cual logro detener de inmediato, nada arruinará lo que estoy viviendo, el pasado es eso... pasado y ya pasó... lleno mis pulmones con aire e ingreso al comedor muy tranquilo, me siento junto a Blay y tomo su mano enlazando nuestros dedos. La mirada de mi madre se ilumina y una leve sonrisa de satisfacción se dibuja en su rostro.


- bueno yo me voy, solo vine a dejarte esas cosas


Nos despedimos entre abrazos y besos, aunque ellos no lo notan logro identificar por una fracción de segundo una mirada de complicidad entre ellos y siento el alivio en mi madre despedirse con cariño de Blay antes de marcharse

- Pido disculpas si mamá te incomodó en algo... pero debemos considerarnos afortunados de que no llegara minutos antes o sino..... ufffff..... Pobre mamá... la escena que no hubiese visto.... nunca más usaría la mesa


BLAY
Sentado en la mesa junto a la madre de Qhuinn, escuchaba cada una de sus palabras. Mi mirada siguió la espalda de él, cuando salió por el umbral de la puerta del salón. Se le veía cabizbajo cosa que me preocupo, pasaría algo pensé. Algo no andaba bien con la repentina visita.

Tome un sorbo de cerveza, mientras ella me contaba la vida de él. Su niñez, su adolescencia y hasta lo que estaba ocurriendo con su anterior pareja. Puse toda mi atención en cada palabra.


-¿Blay, has tenido pareja? No quiero ser curiosa sabes, pero mi niño ha sufrido mucho y no quiero que vuelve a pasar por todo lo que paso.


Me hablo con un deje de tristeza en su voz. Levante mi mirada.

-Sí, he tenido pareja hasta hace unos meses. Y no sé lo que va ocurrir con esto. Todo es nuevo para los dos –sonreí - solo sé que me gusta mucho su hijo y que quiero conocerlo más y más. Y deseo que esto funcione aunque es pronto pero haré lo posible por hacerlo feliz. No lo dude.

Cogí sus manos entre las mías.

-Me gustas, eres un hombre maduro.

Me contesto con un guiño reflejado. Bebiendo otro sorbo de cervezas, apareció Qhuinn sentándose a mi lado. Lo mire cuando agarro mi mano y me la apretó. Sus ojos brillaban, un leve sonrojo sacudía sus mejillas. No quise comentar nada, solo seguí conversando con su madre, ya llegaría el momento de aclarar varias cosas. Ella se levanto despidiéndose de nosotros. Con un abrazo y una sonrisa, salió por la puerta. Me quede observando en silencio al que estaba poniendo mi mundo del revés. Acaricie su rostro con mi pulgar.

-¿Quieres contarme algo? –susurre-


QHUINN
Cierro mis ojos ante tu suave contacto, al abrirlos una comprensiva sonrisa se dibuja en tu rostro animándome a que hable, cojo tu mano y comienzo a juguetear distraídamente con tus dedos, suspiro y comienzo.

- Se que mamá  ya hizo la introducción a esto, los escuche un momento antes de entrar. Pero bueno, tarde o temprano te lo iba a decir igual… Pues tuve una pareja, estuvimos juntos por varios años… no puedo negar que al principio todo estuvo muy bien, pero al pasar el tiempo la situación comenzó a enfriarse… como tú has visto  soy muy juguetón, un tanto inquieto, muy remolón… ok... lo admito, bastante infantil en algunas cosas, mi niño interior está más que vivo y presente en todo lo que hago, y me gusta que sea así. Por otra parte, soy de muchos detalles, me gusta de enviar SMS, correos, papeles con mensajes en los bolsillos… no se… bobadas que se me ocurren en el momento. La cosa es que al principio como te dije estaba todo bien, pero con el pasar del tiempo tal parece que ese tipo de detalles no tenían la recepción que esperaba, se mostraba indiferente a las atenciones que hacía, frente a lo cual, desistí y deje de hacerlo, podríamos decir que me polaricé y me puse menos atento, menos detallista, dejé de ser yo mismo, incluso en los últimos meses ni siquiera teníamos sexo… había un desinterés importante de ambas partes y la brecha que había se agrandó aún más. La cosa es que eso se terminó, esa relación murió totalmente. El problema está en que el vive aquí… no pongas esa cara –sonrío- solo compartimos casa, de hecho su cuarto está al final del pasillo… lamentablemente con lo que gano no me alcanza para cubrir todos los gastos que implica llevar una casa solo, así que mejor entre dos cubrimos los gastos. Estoy con dos empleos y trabajo de 9 a 8 de la noche a diario. Con el…. El que no debe ser nombrado –rio divertido- ya no pasa nada, el vive su vida y yo la mía desde hace tiempo que es así…

Me gustas, y mucho. No puedo negar que todo lo que nos ha sucedió ha sido… uffff… explosivo… intenso por decirlo de alguna manera, se que llevamos muy poco tiempo de conocernos, pero es lo que siento aquí -pongo mi mano en medio de mi pecho- y me encanta como se están dando las cosas, se siente correcto. Todo lo que he visto y lo que me has contado me fascina, realmente me encantas. Estar contigo es una oportunidad que no quiero desperdiciar, deseo intentarlo… no se que pueda pasar, pero pondré todo de mi parte para que funcione… tengo la necesidad imperiosa de que me conozcas, que sepas todo de mi, así que eres libre de preguntar todo lo que desees y yo seré lo más sincero en responder ¿vale?

BLAY
Nos acomodamos en la mesa, enlace mi mano a la suya escuchando todo lo que tenias que decirme. Cada palabra la escuchaba, apretaba su mano incitándolo a seguir. Es sorprendente como de una manera u otra coincidíamos en muchas cosas. 

Me veía reflejado en muchas de sus palabras. No pude dejar de mirarlo y observar cada gesto que se dibuja en su rostro. A veces denotaba dolor, otras sonreía. Me estaba abriendo su corazón con sinceridad. Lo último que decía era cierto. Todo lo que él sentía, lo sentía de igual manera, explosivo, intenso, dulce.

Después de sincerarse de una manera tan directa. Me desplace a su lado besándole los labios, enlazando nuestras lenguas en una dulce danza. Acaricio su rostro con mis manos, delineando su perfil. Me hundí en sus ojos bicolor que me volvían loco.


-Es mi turno -me volví acoplar en la silla, agarre la cerveza dándole un largo sorbo- Yo vivo con mi ex pareja, por el mismo motivo que el tuyo, pagamos la casa a medias y los gastos todo. Soy muy cariñoso, me gusta muchas cosas que nada tienen que ver con él. La relación se desgasto por falta de comunicación y la rutina que ambos provocamos. Ya que tanto él como yo nos acomodamos a vivir así. Soy detallistas y quizás demasiado romántico, los pequeños detalles me gustan. Cosas simples, sencillas. El pasaba de eso, era más cómodo sentarse en un sofá viendo televisión –suspiro-. Trabajo 8 horas diarias de mañana. Casi siempre tengo las tardes libres. Las cuales las dedico a leer, deporte o simplemente llevarme a mis perros a la playa y respirar el aire del mar. Verlos jugar por la arena o meterse en el agua para después sacudirse sobre mí.


Me gustas muchísimo. Jamás pensé en sentir esto por una persona que apenas conozco. Pero me atraes desde el primer momento que te vi en el pub. No sé que saldrá, pero quiero conocerte más. Me encantas todo tú. Y tengo una fuerte conexión sexual contigo inexplicable. Estos días he soñado contigo, pero no sé, no me atrevía a llamarte porque esto parece de locos. Pero no me da miedo ni arriesgarme a llegar a más. Ya que es lo que deseo. Quiero que conozcas todo de mí y al igual que tu pregunta lo que desees.

Nos quedamos mirando largo rato, solo nuestras manos se acariciaban.


-Tienes una madre adorable Qhuinn.

QHUINN
-Gracias por eso, lo digo por lo sincero que han sido al contarme cosas tan íntimas y también por lo de mamá… ella es un encanto, la amo por sobre todas las cosas. No fue fácil para ella nuestra crianza… papá solo era el proveedor, mi tata tuvo que cuidarnos a nosotros tres, ya que mamá tuvo que salir a trabajar cuando yo era muy pequeño… ¿puedes correr tu silla un poco más atrás?

-Claro

Enarcas una ceja y me respondes extrañado por el repentino cambio de tema, aún así no me preguntas el porqué, simplemente mueves la silla desplazándote hacia atrás, sin mayor preámbulo, me siento a horcajas sobre ti, apegando mi cuerpo al tuyo, te doy un suave y muy tierno beso en tu cuello, apoyo mi cabeza en tu hombro. Acaricio suavemente con mi pulgar la piel de debajo de tu oreja, mientras disfruto de tus manos que recorren mi espalda.

-necesitaba sentirte cerca

Nos quedamos por un buen rato en silencio, disfrutando de la cercanía que tenemos, de lo desgarradoramente tierno del instante de intimidad que se crea en el momento. En nuestro pequeño mundo las palabras sobran, nuestras manos hablan su propio idioma acariciándonos sin restricción, no de una manera erótica, sino de extremo cariño y atención. Me estremezco y tiemblo ligeramente al sentir tus manos deslizarse bajo mi camiseta y comenzar a trazar figuras con las yemas de tus dedos. Con mis labios acaricio tu cuello depositando ligeros y tiernos besos, trazando un recorrido hasta tu boca para besarte lentamente, disfrutando de las caricias que nos brindamos con nuestros labios, del roce suave de nuestras lenguas. Sonrío sobre tus labios y apoyo mi frente en la tuya mientras con mis pulgares acaricio tus mejillas. Quedo totalmente prendado a tus ojos, hipnotizado por ellos, deslizas tu mano a la parte de atrás de mi cuello y me brindas un beso un tanto más exigente, suspiras y susurras

-debo irme

BLAY
Para que hablar, solo nuestras manos decían todo lo que en este momento sentíamos. ¡¡Jesucristo!! Era completamente adicto a este hombre.
-¿Qué me estaba pasando?

A quien le dijera lo que mi mente pensaba o mi corazón estaba sintiendo, me tomarían por loco. Cada roce de sus labios, cada caricia descuidada, me hacían estremecerme.

Besaba sus labios, lamiendo su hendidura, enlazando mi lengua con la suya, recorriendo cada cm de su deliciosa boca, susurre

-Debo irme Qhuinn -muerdo tu labio inferior- Me gustaría que me acompañaras, claro si tienes tiempo.


Arqueo mis labios mostrándote mi mejor sonrisa.

-Si claro... tengo todo el tiempo del mundo -me hablas pillando mis labios-.


-Mmmmm… bien, pues si necesitas coger algo de ropa, hazlo. Pasaremos la noche fuera - sonrió ante tu cara de sorpresa-


-Pero… pero... ¿dónde me llevaras Blay?


-Mañana no se trabaja, quiero pasar el resto del día y la noche contigo.


Sonrió travieso, con lo cual saltas de mi regazo, derecho a una de las habitaciones. Solo oigo que me dices.

-¡¡No tardo!!

Me levanto, a mi lado uno de los perros me pide atenciones. Paso mi mano por su peluda cabeza, rascando una de sus orejas. Me deslizo hacia la ventana corriendo la cortina, observo a gente pasear, niños jugando, ancianos sentados en bancos. Metido en mis pensamientos, rodeas mi cintura besando mi cuello.

-¿listo Qhuinn?


Giro mi cuerpo mirando como sonríes. Andas con una pequeña mochila en tu espalda.


-¡Listo! vayámonos...

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