QHUINN
-
no… puede… ser
Me
remuevo inquieto en la mesa pendiente de la puerta, me miras con curiosidad
expectante a lo que está por suceder
-¿Qué
te pasa Qhuinn?
Hago
el amago de responder cuando la puerta se abre, una mujer alta y delgada de
avanzada edad con hermosa melena color rubio
y ojos ámbar se clavan
sorprendidos en la escena, una gran sonrisa se dibuja en su rostro y una
nerviosa risita rompe el silencio mientras mira curiosa a Blay.
Me
levanto de la silla acercándome a ella, quien toma mi rostro entre sus manos y
me besa
-Hola
mamá… ¿algún día aprenderás a llamar antes de venir? –pregunto esperanzado
poniendo mi mejor cara de hijo bueno-
-bueno
Qhuiky…. ¿Quizás la próxima? –ríe nerviosa mientras se asoma a ver a Blay- y
este guapo joven es….
-Blay…
te presento a Mamá… mamá él es Blay
Mamá
se acerca a Blay quien se pone de pie, ella lo abraza y besa en la mejilla.
-Mucho
gusto de conocerte… sí que tienes un novio guapo Qhuiky –
-¡mamá!
-¿qué?
Si es verdad hijo… mira que apuesto es –sonríe-
-ammmm….
Mamá… -susurro en su oído mientras miro divertido a Blay- aún no llegamos a
eso…. Pero así como vamos, quizás muy pronto…
BLAY
Miro
sorprendido la belleza madura que acaba de entrar por la puerta de la cocina. Una
gran dama, por lo que observo. Enérgica y divertida. Me levanto de la silla, respondiendo
a su efusivo abrazo, besando su mejilla. Froto mi cabeza en un gesto nervioso
cuando escucho en susurros, elogios a mi persona.
-Hola!!...encantado de conocerla... sonrió nervioso. Pensando que si llega a
entrar minutos antes, nos veríamos en una situación muy complicada ya que ambos
nos encontrábamos haciendo el amor en la mesa...
La señora muy amablemente, me coge de la mano ofreciéndome una silla.
-Blay, es así como te llamas verdad -asiento con la cabeza.- ¿Lleváis mucho
tiempo juntos? este hijo mío no me cuenta nada. Miro a Qhuinn de reojo, sonriendo
y reflejando complicidad.
-Bueno hace unas dos semanas que nos conocemos y encantado por ello señora...
Te miro, viendo cómo te mueves nervioso por la cocina, terminando de preparar
la comida, me miras de reojo con una sonrisa dibujada en tu rostro y unos ojos
suplicantes de paciencia.
QHUINN
-
¿comiste? ¿Te sirvo algo?
- no Qhuiky, solo vine a dejarte unas cosas.... Mira lo delgado que
estas, Blay por favor, has que esta criatura coma bien, se lo he
dicho en todos los idiomas y no quiere hacerme caso... Cuando vivía conmigo
estaba robusto pero desde que...
Una severa mirada de mi parte y mamá detiene de inmediato el tema cambiándolo
radicalmente, preguntando cosas a Blay. Incomodo por lo que pudo sucede y
evitando la curiosa mirada de Blay, recojo los pocillos y bolsas que contienen
frutas y verduras, las cuales ordeno rápidamente en la cocina para volver a la
mesa, sirviendo bebida a todos.
Me excuso un momento y me voy directo al baño, doy agua y dejo que su frescura
refresque mi rostro, apoyando mis manos en el lavabo miro mi gris reflejo, unos
ojos dispares me devuelven la mirada, un brillo nunca antes visto destaca en
ellos y una sonrisa se dibuja de inmediato
-esto no se parece en nada a lo que he vivido... Tomare el riesgo, ya es
momento de que merezca ser feliz
Me digo con decisión en un susurro, me seco meticulosamente y regreso al
comedor, sin embargo, antes de ser visto escucho unos susurros un tanto
angustiados y me detengo a escuchar la voz de mi madre
-... se que estuvo muy mal... No quiero que lo lastimen de nuevo...
-¡¡¡ JODIDO Y PUTO INFIERNO!!!
Mi mente grita y un frío hielo recorre mi espalda, un fash back llega a mi
cabeza el cual logro detener de inmediato, nada arruinará lo que estoy
viviendo, el pasado es eso... pasado y ya pasó... lleno mis pulmones con aire e
ingreso al comedor muy tranquilo, me siento junto a Blay y tomo su mano
enlazando nuestros dedos. La mirada de mi madre se ilumina y una leve sonrisa
de satisfacción se dibuja en su rostro.
- bueno yo me voy, solo vine a dejarte esas cosas
Nos despedimos entre abrazos y besos, aunque ellos no lo notan logro
identificar por una fracción de segundo una mirada de complicidad entre ellos y
siento el alivio en mi madre despedirse con cariño de Blay antes de marcharse
- Pido disculpas si mamá te incomodó en algo... pero debemos considerarnos
afortunados de que no llegara minutos antes o sino..... ufffff..... Pobre
mamá... la escena que no hubiese visto.... nunca más usaría la mesa
BLAY
Sentado
en la mesa junto a la madre de Qhuinn, escuchaba cada una de sus palabras. Mi
mirada siguió la espalda de él, cuando salió por el umbral de la puerta del
salón. Se le veía cabizbajo cosa que me preocupo, pasaría algo pensé. Algo no
andaba bien con la repentina visita.
Tome un sorbo de cerveza, mientras ella me contaba la vida de él. Su niñez, su
adolescencia y hasta lo que estaba ocurriendo con su anterior pareja. Puse toda
mi atención en cada palabra.
-¿Blay, has tenido pareja? No quiero ser curiosa sabes, pero mi niño ha sufrido
mucho y no quiero que vuelve a pasar por todo lo que paso.
Me
hablo con un deje de tristeza en su voz. Levante mi mirada.
-Sí,
he tenido pareja hasta hace unos meses. Y no sé lo que va ocurrir con esto.
Todo es nuevo para los dos –sonreí - solo sé que me gusta mucho su hijo y que
quiero conocerlo más y más. Y deseo que esto funcione aunque es pronto pero
haré lo posible por hacerlo feliz. No lo dude.
Cogí
sus manos entre las mías.
-Me gustas, eres un hombre maduro.
Me
contesto con un guiño reflejado. Bebiendo otro sorbo de cervezas, apareció
Qhuinn sentándose a mi lado. Lo mire cuando agarro mi mano y me la apretó. Sus
ojos brillaban, un leve sonrojo sacudía sus mejillas. No quise comentar nada,
solo seguí conversando con su madre, ya llegaría el momento de aclarar varias
cosas. Ella se levanto despidiéndose de nosotros. Con un abrazo y una sonrisa,
salió por la puerta. Me quede observando en silencio al que estaba poniendo mi
mundo del revés. Acaricie su rostro con mi pulgar.
-¿Quieres contarme algo? –susurre-
QHUINN
Cierro
mis ojos ante tu suave contacto, al abrirlos una comprensiva sonrisa se dibuja
en tu rostro animándome a que hable, cojo tu mano y comienzo a juguetear
distraídamente con tus dedos, suspiro y comienzo.
-
Se que mamá ya hizo la introducción a
esto, los escuche un momento antes de entrar. Pero bueno, tarde o temprano te
lo iba a decir igual… Pues tuve una pareja, estuvimos juntos por varios años…
no puedo negar que al principio todo estuvo muy bien, pero al pasar el tiempo
la situación comenzó a enfriarse… como tú has visto soy muy juguetón, un tanto inquieto, muy
remolón… ok... lo admito, bastante infantil en algunas cosas, mi niño interior
está más que vivo y presente en todo lo que hago, y me gusta que sea así. Por
otra parte, soy de muchos detalles, me gusta de enviar SMS, correos, papeles
con mensajes en los bolsillos… no se… bobadas que se me ocurren en el momento.
La cosa es que al principio como te dije estaba todo bien, pero con el pasar
del tiempo tal parece que ese tipo de detalles no tenían la recepción que esperaba,
se mostraba indiferente a las atenciones que hacía, frente a lo cual, desistí y
deje de hacerlo, podríamos decir que me polaricé y me puse menos atento, menos
detallista, dejé de ser yo mismo, incluso en los últimos meses ni siquiera
teníamos sexo… había un desinterés importante de ambas partes y la brecha que
había se agrandó aún más. La cosa es que eso se terminó, esa relación murió
totalmente. El problema está en que el vive aquí… no pongas esa cara –sonrío-
solo compartimos casa, de hecho su cuarto está al final del pasillo…
lamentablemente con lo que gano no me alcanza para cubrir todos los gastos que
implica llevar una casa solo, así que mejor entre dos cubrimos los gastos.
Estoy con dos empleos y trabajo de 9 a 8 de la noche a diario. Con el…. El que
no debe ser nombrado –rio divertido- ya no pasa nada, el vive su vida y yo la
mía desde hace tiempo que es así…
Me
gustas, y mucho. No puedo negar que todo lo que nos ha sucedió ha sido… uffff…
explosivo… intenso por decirlo de alguna manera, se que llevamos muy poco
tiempo de conocernos, pero es lo que siento aquí -pongo mi mano en medio de mi
pecho- y me encanta como se están dando las cosas, se siente correcto. Todo lo
que he visto y lo que me has contado me fascina, realmente me encantas. Estar contigo
es una oportunidad que no quiero desperdiciar, deseo intentarlo… no se que
pueda pasar, pero pondré todo de mi parte para que funcione… tengo la necesidad
imperiosa de que me conozcas, que sepas todo de mi, así que eres libre de
preguntar todo lo que desees y yo seré lo más sincero en responder ¿vale?
BLAY
Nos
acomodamos en la mesa, enlace mi mano a la suya escuchando todo lo que tenias
que decirme. Cada palabra la escuchaba, apretaba su mano incitándolo a seguir.
Es sorprendente como de una manera u otra coincidíamos en muchas cosas.
Me veía reflejado en muchas de sus palabras. No pude dejar de mirarlo y
observar cada gesto que se dibuja en su rostro. A veces denotaba dolor, otras
sonreía. Me estaba abriendo su corazón con sinceridad. Lo último que decía era
cierto. Todo lo que él sentía, lo sentía de igual manera, explosivo, intenso,
dulce.
Después de sincerarse de una manera tan directa. Me desplace a su lado
besándole los labios, enlazando nuestras lenguas en una dulce danza. Acaricio
su rostro con mis manos, delineando su perfil. Me hundí en sus ojos bicolor que
me volvían loco.
-Es mi turno -me volví acoplar en la silla, agarre la cerveza dándole un largo
sorbo- Yo vivo con mi ex pareja, por el mismo motivo que el tuyo, pagamos la
casa a medias y los gastos todo. Soy muy cariñoso, me gusta muchas cosas que
nada tienen que ver con él. La relación se desgasto por falta de comunicación y
la rutina que ambos provocamos. Ya que tanto él como yo nos acomodamos a vivir
así. Soy detallistas y quizás demasiado romántico, los pequeños detalles me
gustan. Cosas simples, sencillas. El pasaba de eso, era más cómodo sentarse en
un sofá viendo televisión –suspiro-. Trabajo 8 horas diarias de mañana. Casi
siempre tengo las tardes libres. Las cuales las dedico a leer, deporte o
simplemente llevarme a mis perros a la playa y respirar el aire del mar. Verlos
jugar por la arena o meterse en el agua para después sacudirse sobre mí.
Me gustas muchísimo. Jamás pensé en sentir esto por una persona que apenas
conozco. Pero me atraes desde el primer momento que te vi en el pub. No sé que
saldrá, pero quiero conocerte más. Me encantas todo tú. Y tengo una fuerte
conexión sexual contigo inexplicable. Estos días he soñado contigo, pero no sé,
no me atrevía a llamarte porque esto parece de locos. Pero no me da miedo ni
arriesgarme a llegar a más. Ya que es lo que deseo. Quiero que conozcas todo de
mí y al igual que tu pregunta lo que desees.
Nos quedamos mirando largo rato, solo nuestras manos se acariciaban.
-Tienes
una madre adorable Qhuinn.
QHUINN
-Gracias
por eso, lo digo por lo sincero que han sido al contarme cosas tan íntimas y
también por lo de mamá… ella es un encanto, la amo por sobre todas las cosas.
No fue fácil para ella nuestra crianza… papá solo era el proveedor, mi tata
tuvo que cuidarnos a nosotros tres, ya que mamá tuvo que salir a trabajar
cuando yo era muy pequeño… ¿puedes correr tu silla un poco más atrás?
-Claro
Enarcas
una ceja y me respondes extrañado por el repentino cambio de tema, aún así no
me preguntas el porqué, simplemente mueves la silla desplazándote hacia atrás,
sin mayor preámbulo, me siento a horcajas sobre ti, apegando mi cuerpo al tuyo,
te doy un suave y muy tierno beso en tu cuello, apoyo mi cabeza en tu hombro.
Acaricio suavemente con mi pulgar la piel de debajo de tu oreja, mientras
disfruto de tus manos que recorren mi espalda.
-necesitaba
sentirte cerca
Nos
quedamos por un buen rato en silencio, disfrutando de la cercanía que tenemos,
de lo desgarradoramente tierno del instante de intimidad que se crea en el
momento. En nuestro pequeño mundo las palabras sobran, nuestras manos hablan su
propio idioma acariciándonos sin restricción, no de una manera erótica, sino de
extremo cariño y atención. Me estremezco y tiemblo ligeramente al sentir tus
manos deslizarse bajo mi camiseta y comenzar a trazar figuras con las yemas de
tus dedos. Con mis labios acaricio tu cuello depositando ligeros y tiernos
besos, trazando un recorrido hasta tu boca para besarte lentamente, disfrutando
de las caricias que nos brindamos con nuestros labios, del roce suave de
nuestras lenguas. Sonrío sobre tus labios y apoyo mi frente en la tuya mientras
con mis pulgares acaricio tus mejillas. Quedo totalmente prendado a tus ojos,
hipnotizado por ellos, deslizas tu mano a la parte de atrás de mi cuello y me
brindas un beso un tanto más exigente, suspiras y susurras
-debo
irme
BLAY
Para
que hablar, solo nuestras manos decían todo lo que en este momento sentíamos.
¡¡Jesucristo!! Era completamente adicto a este hombre.
-¿Qué
me estaba pasando?
A
quien le dijera lo que mi mente pensaba o mi corazón estaba sintiendo, me
tomarían por loco. Cada roce de sus labios, cada caricia descuidada, me hacían
estremecerme.
Besaba
sus labios, lamiendo su hendidura, enlazando mi lengua con la suya, recorriendo
cada cm de su deliciosa boca, susurre
-Debo irme Qhuinn -muerdo tu labio inferior- Me gustaría que me acompañaras,
claro si tienes tiempo.
Arqueo
mis labios mostrándote mi mejor sonrisa.
-Si claro... tengo todo el tiempo del mundo -me hablas pillando mis labios-.
-Mmmmm… bien, pues si necesitas coger algo de ropa, hazlo. Pasaremos la noche
fuera - sonrió ante tu cara de sorpresa-
-Pero… pero... ¿dónde me llevaras Blay?
-Mañana no se trabaja, quiero pasar el resto del día y la noche contigo.
Sonrió
travieso, con lo cual saltas de mi regazo, derecho a una de las habitaciones.
Solo oigo que me dices.
-¡¡No
tardo!!
Me levanto, a mi lado uno de los perros me pide atenciones. Paso mi mano por su
peluda cabeza, rascando una de sus orejas. Me deslizo hacia la ventana
corriendo la cortina, observo a gente pasear, niños jugando, ancianos sentados
en bancos. Metido en mis pensamientos, rodeas mi cintura besando mi cuello.
-¿listo Qhuinn?
Giro
mi cuerpo mirando como sonríes. Andas con una pequeña mochila en tu espalda.
-¡Listo!
vayámonos...

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