sábado, 30 de agosto de 2014

Capítulo 7



QHUINN
Yo
¬¬
te juro ke fue asi…
gente de mierda no hay kien la entienda
Blay
Jajajajajajajaj XD
Ese tipo de cosas siempre pasan en
Todos los trabajos…
acostúmbrate a la idea
Yo
Otro tema
Nada ke ver
ò.ó
Blay
Dale
Soy todo ojos
Yo
Te contare ke a mi lista d desgracias
Del día d hoy, agrego ke por poco
y chocolate con un poste
Del alumbrado por estar escribiendo y caminando
 Chocolate?? choco*
Puto teclado táctil!!!!!!
Blay
JAJAJAJAJAJAJAJA
JAJAJAJAJAJA XD
Siempre las cosas menos habituales te suceden
Eres un desastre adorable
 ;)
Yo
:P
O.O
 primera vez ke alguien encuentra
Adorable ke sea tan accidentoso
Blay
Jajajajajajaj!!!!
Espera
Llaman a la puerta

Durante todo el día las conversaciones por Whatsapp fueron habituales entre nosotros. Después de nuestro maravilloso fin de semana en la playa, en donde nos desconectamos completamente del mundo y sólo nos dedicamos a conocernos más a fondo en todo sentido, a conversar de todo y de nada, a entregarnos mutuamente de todas las formas posibles; actualmente robábamos tiempo al tiempo para vernos, o simplemente nos comunicábamos por mensajería durante todo el día. Con solo ver la hora, era capaz de saber exactamente dónde estabas y por mi parte, siempre lo estaba poniendo al tanto de las cosas que me sucedían.

Al llegar a casa mi sonrisa se desvanece. Las luces están encendidas, lo que me indica que el innombrable ha llegado temprano. Suspiro con resignación mientras ingreso a casa, dejando mi móvil y las llaves en el arrimo, junto con la mochila tirada en el suelo, me dirijo a la cocina a beber un vaso con agua y a los segundos ya no estoy solo

-hola, ¿Cómo has estado? –dice en tono suave-

-Bastante bien la verdad, con mucho quehacer en… esto y aquello –me mantengo aún de espaldas a él bebiendo-

-Pues, me he dado cuenta que ya no estás solo

-Así es

-y… ¿vas enserio? ¿No?

-Por qué no vas directo al punto, te conozco y sé que algo quieres decirme

Mi cuerpo se estremece al sentir cómo apega su cuerpo al mío, sus manos recorren mis brazos, y comienza a decirme en susurros que podemos intentarlo nuevamente, que nos merecemos una segunda oportunidad. Esto, definitivamente no se siente correcto y un gran sentimiento de rechazo me hace dar unos pasos lejos de su alcance, él continua acercándose, sin perder oportunidad en tocarme y brindarme caricias a las cuales trato de evadir, continúa diciendo que no  podemos echar a la basura tanto tiempo juntos, que podemos ser una familia nuevamente… bla, bla y bla. Simplemente mi cerebro bloquea todo su discurso

-Para, por favor para, no sigas que no tiene sentido, se acabó y no hay vuelta atrás, sigue con tu vida que yo lo hago con la mía, ese fue el acuerdo.

Su tono de voz comienza a elevarse sus palabras son cada vez más rudas y exigentes, intento evitar el conflicto, no tengo deseos de discutir. Sin embargo, dándome un fuerte empujón contra la muralla más cercana aprisiona mi cuerpo con el suyo, me acaricia con deseo diciéndome lo mucho que me extraña, trato de empujarlo y al ver que el esfuerzo es inútil un fuerte rodillazo en los huevos fue más que efectivo. Su rostro se llena de frustración y en un arranque me propina un fuerte golpe de puño en mi cara, el sabor a sangre de inmediato llena mi boca. Su cara pasa de la rabia al espanto.

-Me largo y cuando regrese no quiero ver tu puta cara en mi casa.

Sin más y haciendo caso omiso a sus palabras que ya no escuchaba, cojo mi mochila, llaves y salgo sin rumbo fijo. Tras caminar por un rato y lograr ordenar mis ideas una sola palabra se clava en mi cerebro

-Blay

Fue quien primero se vino a mi mente, toco mis bolsillos y me golpeo mentalmente, era tanta mi rabia que olvidé el móvil en casa. Sin más opción, tomo un taxi y me voy directo a su encuentro. Al llegar, la puerta se encuentra entreabierta, sin más la abro suavemente, y quedo petrificado, Blay esta con otro tipo, besándose.

BLAYLOCK
Me encontraba en el sofá de casa, tirado viendo una película y con el móvil en mano, Whatsappeando con Qhuinn, nuestras conversaciones eran a diario. Ya llevamos tiempo que nos veíamos más frecuentemente. Muchas veces, lo esperaba en la puerta de su trabajo y salíamos por ahí. Y otras el venia a buscarme, siempre estábamos en contacto.

La verdad que mis sentimientos por él, cada día crecían mas y mas. Aquí sentado, divagando por fin comprendía… Estaba enamorado de él. Lo quería en vida, pero a diario. Mi pareja, había desaparecido de mi vida, vivía solo ¿Por qué no? Coincidíamos en infinidad de cosas. Libros, cine, sexo....¡¡Dios!! El sexo era genial. Baje la mano libre por mi verga. Solo pensar en él y me pongo duro.

PIIIIIIIII......otro mensaje de Qhuinn, eso distrajo la atención que le estaba procesando a mi miembro.


Sonreía a carcajadas con cada cosa que me escribía. Un desastre andante. Le pasaba de todo. Con el móvil en mano y contestando su mensaje, el timbre de la puerta. Me despedí de él. Solo por un rato.


-Voy y vengo Qhuinn... llaman a la puerta.


Me levante perezoso, era ya tarde y no esperaba a nadie. Cogí el telefonillo.

-¿sí?

-Blay… soy Ángel… abre.


¡¡Jodida mierda!! ¿Qué coño hacia este en mi casa ahora? En segundos abrí la puerta de la calle, dejándole paso. Un breve saludo, por ambas partes.

-¿Que te trae por aquí?....creo que quedo claro, cuando me llamaste, este finde que no quería nada contigo ¿Qué haces entonces?


-Blay, por favor... me he dado cuenta que estoy enamorado de ti… Hace tiempo que siento esto por ti.


-Ya es tarde para eso... Estoy con otra persona.


-Dame una oportunidad, solo una...


Me agarro del brazo pegándome a su cuerpo, sus labios bajaron a los míos, salvajes. En ningún momento le respondí. Mi cuerpo se transformo en hielo. Lo deje hacer y cuando noto que no había nada que hacer se despego de mi, mirándome fijamente. Justo en ese momento la cabeza de Qhuinn, estaba parado en el umbral de la puerta. Sorprendido lo mire, se dio la vuelta y salió escaleras abajo.

-¡Mierda! Vete de mi casa y no vuelvas más… Espero que no me hayas jodido


Gruñí y salí disparado detrás de Q, no quería perderlo por nada del mundo y más ahora. Que mi corazón me había hablado.

QHUINN
Jodida mierda y la reputa que lo pario. Mi corazón dejo de latir, durante unos segundos que fueron eternos, sintiendo todo como un infierno sacado de mi peor pesadilla, era convertido en de un capítulo especial de la Dimensión Desconocida, todo parecía irreal, solo esperaba poder despertar de toda esta porquería. Sin embargo por más que intentara pellizcarme, sabía que esto era la maldita y puta realidad, mi alma se cayó al suelo, mí convaleciente y casi recuperado corazón estallo en millones de cachitos en sólo ¡ZAS!, sentía como la sangre drenaba de mi rostro poniéndome aún más pálido de lo que soy cuando nuestras miradas se toparon, simplemente no fui capaz de seguir mirando semejante espectáculo. Con un fuerte golpe cerré violentamente la puerta y bajé lo más rápido que pude las escaleras y corrí, corrí sin rumbo fijo como alma que se la lleva el diablo, a lo lejos sentía como las pisadas de Blay se acercaban, llamándome constantemente, pidiéndome que me detuviera, aquello no estaba en los planes. Aceleré lo que más pude, un mal paso y mi rodilla,  con una antigua lesión crónica, protestó con un muy fuerte dolor. Sin embargo en ese momento nada me detendría.

Al llegar a la avenida principal, desesperado por encontrar una vía de escape hago señas a un taxi e inmediatamente lo abordo, al mirar hacia atrás Blay se detiene abruptamente a algunos metros de mi y planta la carrera de regreso. Ya sintiéndome a salvo y totalmente destrozado necesito desconectar, pensar, ver que mierda hago, solo hay un lugar que me da la paz que necesito. Respiro profundo para encontrar el aliento.

-Buena noche. Al Cementerio General por favor.

Me desparrame en los asientos traseros mientras nos dirigíamos al lugar, mi mano se va de manera instintiva a mi pecho, en un intento inútil de mantenerme entero. ¡Por todos los malditos infiernos! Dolía, dolía como la mierda. Roto, más que roto; totalmente destrozado. Las cosas rotas se componen, las destrozadas no tienen arreglo. Había decidido darme una oportunidad, entregarme por completo a alguien que supuestamente me consideraba

-¿Cómo pude equivocarme tanto?

Digo en un susurro para mi mismo mientras en mi mente revivo una y otra vez las escenas bizarras sucedidas esta noche. Partiendo por la discusión y posterior pelea con el innombrable, con la que gané una linda sesión gratuita de reconstrucción facial de contacto, lo incluyó un par de dientes sueltos, un labio roto y un lindo hematoma que con mi puta suerte ya debe estar tomando un lindo y llamativo color púrpura. ¡¡Yujuuuu!! Tendré que reportarme enfermo el resto de los días en mis dos trabajos, los cuales obviamente serán descontados. Y finalizando con lo peor de todo, Blay en los brazos de otro, Blay siendo acariciado con deseo por otro. Mis ojos pican pero me niego rotundamente a mostrar debilidad, al menos por ahora.

Al llegar al lugar, me dispongo a recorrerlo con la mirada y observar desde lejos al guardia del recinto esperando el momento adecuado para meterme furtivamente al lugar que se encuentra cerrado al público y la única manera de ingresar es saltando los altos murallones.

Llega el momento, desde el otro lado de la solitaria calle pego la carrera lo más rápido que puedo, el rugido furioso de una moto que está muy cerca rompe el silencio, mi rodilla protesta por el esfuerzo desmedido, un buen salto y logro colgarme del borde, con algo de trabajo logro alzar mi cuerpo con dificultad, hasta que logro caer hacia el otro lado. Al fin, oscuridad, tranquilidad y ningún bastardo que me moleste. Camino un poco hasta mi lugar de siempre y sin más me desplomo de espaldas contra una tumba cualquiera, mirando la nada, solo sintiendo las tristes y agónicas lágrimas deslizarse por las comisuras de mis ojos, solo ellas son el reflejo de mi destrozado corazón.
-Te… amaba… me mataste

Digo en un ahogado susurro

BLAYLOCK
 Salí escaleras abajo como alma que lleva el diablo. No... No... dios… bajo ningún concepto quería perderle. Corrí... corrí.... detrás de él, esquivando a la gente que pasaba por mi lado. Desesperado lo llamaba.

-¡¡QHUINN!! ¡¡QHUINN...espera!!


Cruza la calle principal, provocando que algunos coches se frenaran en seco en el asfalto...Pero todo me da igual, debía de explicarle lo que acababa de ver. Debía decirle lo que mi corazón me había dicho. ¡¡Que estaba locamente enamorado de él!!


Casi lo alcance, pero él es más rápido y veloz, paro un taxi metiéndose en el loco por perderme de vista.


-¡¡NO!! –grité-

Lo vi alejarse. Quede parado, mis manos frotaban mi rostro, lo perdí, pensé, lo perdí. Con mis hombros encogidos y mi cabeza agazapada, gire mi cuerpo dirigiéndome a casa. Volví con mis pasos hacia atrás, haciendo el mismo recorrido que había hecho antes. Pero con la diferencia que me sentía derrotado, triste.

Mis pies se frenaron en seco. Se me vinieron imágenes de las primeras veces que nos habíamos visto. Nuestras conversaciones, contándonos nuestros más ocultos secretos... Sí, eso es, su lugar seguro. Marche raudo a coger la moto, aparcada debajo de casa. Sin casco, sin papeles. Arranque y me dirigí al cementerio donde él una vez me llevo. Si no estaba ahí, me volvería loco.


Casi llegando a dicho lugar, unas luces destellaron en mis ojos, un vehículo se me venía encima, maniobre como pude... Ya era tarde... Mi cuerpo se despojo de la moto, chocando con el cristal del taxi... Mi espalda crujió, algo húmedo bajaba por mi cabeza.


Una imagen se me venía a la cabeza, la de él huyendo de mí. Poco a poco mis ojos se cerraban, todo perdió su color, solo oscuridad. Y un solo pensamiento en mi cabeza… Lo perdí... Qhuinn. Recuerdo que antes de perder la consciencia lo nombre.


QHUINN
-¡Qué demonios haces aquí!

-Mierda

Digo en voz baja y mastico unas cuantas palabrotas para mí mismo. Apenas me había sentado cuando la luz de una linterna me dejó completamente ciego, el guardia del recinto había sido muy hábil en cazarme de fugado dentro del lugar, mientras era escoltado hacia la salida, recibía un gran discurso de llamare a la policía, esto está prohibido, has infringido un recinto privado y cuanta cosa que en verdad no escuchaba, mi mente volaba hacia otro lugar. Al llegar a la puerta a pocos metros existe un gran barullo

-¿Qué pasó?

-Yo vi todo, un tío en moto venía como alma que se la lleva el diablo y….

¡Nooo! Grita mi alma, y detiene mi corazón, sin terminar de escuchar lo que el guardia me decía acelero el paso hacia el lugar, obligándome a confirmar lo que sospecho. Mientras me acerco logro reconocer la moto y mis pasos se transforman en un correr desesperado.

Lo que veo paraliza mi corazón, Blay se encuentra tirado en el suelo la sangre baña su rostro y se encuentra inconsciente. De manera inmediata me acerco a él y comienzo a rebuscar desesperado en mi mochila las cosas de primeros auxilios.

-¡Jodido estúpido idiota! ¡Cómo mierda se te ocurre andar en moto sin casco!

Desesperado con silenciosas lágrimas bajando por mis mejillas comienzo a tomar los signos vitales de ritmo cardíaco y frecuencia respiratoria, sacándome la chaqueta lo envuelvo para que su temperatura no baje. Con el mayor cuidado de no mover su cuello, corto la hemorragia de una herida en su cabeza haciendo presión en ella con un montón de gasa. Tus ojos se entreabren.

-¡Hey! mantén la mirada fija en mi bebé… te tengo, solo quédate quieto y no hables, estoy contigo amor –veo desesperación en tu ojos, intentas hablar. Sin embargo un suave beso de mi parte te tranquiliza, susurro sobre tus labios- por favor amor, no te muevas, no te esfuerces… estoy aquí.

Lo que siguió a aquello fue una seguidilla de imágenes y sucesos de los cuales solo recordaba la mitad. Las balizas de la policía y ambulancia; el trabajo de los paramédicos; el interrogatorio que me hace la policía; mi desesperación por irme con él en la ambulancia, que aunque no querían permitírmelo, al final igual cedieron al ver como Blay se descompensaba debido a que me lo negaban; sostener su mano y hablarle durante todo el trayecto. El paso lento del tiempo mientras esperaba que lo atendieran los médicos fue tortuoso hasta que llegaron las noticias, me abalanzo sobre el Doc.

-¿Cómo esta? ¿Puedo verlo? ¿Se pondrá bien?

-Se encuentra estable dentro de su gravedad, fractura en el brazo derecho, múltiples contusiones, un corte de importante magnitud en su cabeza. Ahora se encuentra durmiendo y lo estará por unas cuantas horas más

-¿Puedo…?

-Claro que si, aunque si gustas, puedes ir a cambiarte y regresar.

Simplemente me negué a aquello, sabía que estaba hecho un desastre pero poco me importaba, sólo deseaba estar junto a él. Suavemente abrí la puerta de su cuarto y efectivamente, Blay se encontraba profundamente dormido, con un brazo enyesado y su cabeza cubierta con vendajes, hice una mueca de dolor mientras acercaba una silla junto a él. Sostuve su mano enlazando sus dedos con los míos, velé sus sueño hasta que apoyé mi cabeza en la cama me quedé profundamente dormido.

BLAYLOCK
 Mi consciencia se iba y volvía como le daba la gana. Solo sé que mi cuerpo se encontraba en un duro suelo, mi rostro húmedo, posiblemente de sangre y unos ojos bicolor mirándome ¿Es posible que haya muerto? y esto sea una visión. Qhuinn,  me estaba hablando, susurrando palabras de amor y de aliento.

Sentí que elevaban mi cuerpo, agudice mi oído, sirenas, gente a mí alrededor hablando entre ellas. Un hombre hablando en voz alta, con mucho dolor.


-YO NO LO VI,  DIOS SANTO, NO LO VI

Apenas ya nada escuchaba, solo sentía que me desplazaban hacia otro lugar con extremo cuidado, me colocaron un collarín en el cuello, y en una de mis manos intensas caricias.


¿Que había pasado? ¿Dónde estaba?  Entreabrí mis ojos poco a poco, una luz en penumbra, unas paredes azul cielo y el tintineo de un aparato marcando mis latidos. Me imagino que estoy en un hospital ¡¡AUG!! Mi brazo derecho dolía, baje mis ojos hacia él. Estaba enyesado, intente mover mi otra mano, para acercarla a mi cabeza, me dolía mucho, sentía que explotaba. Algo me lo impidió. Gire mi cabeza hacia ella .Y te vi, recostado sobre mi mano, tu cabeza descansaba, susurre.


-Qhuinn...

Me sentía mareado, dolorido… sin saber que había pasado, solo veía en mi mente un par de luces que venían hacia mí.

-Qhuinn…


Volví a pronunciar tu nombre, te removiste levemente, te miraba, cuando tus ojos  se empezaron a abrir

-Blay... Blay... despertaste por fin....

-¿Qué haces aquí? -apenas salía mi voz- Te fui a buscar... eso que viste... no… es... lo... que…pen... sa... bas... yo....


Tus continuos besos en mis labios, no me dejaban articular palabra, disfrute de cada uno de ellos.


-Yo, pensé que te perdía Blay...                          

QHUINN
Tomé delicadamente su rostro entre mis manos y lo besé ¡Dios! lo besé con todos los sentimientos a flor de piel y sobre todo con la  angustia que tenía dentro. El temor de su posible pérdida me cayó encima y me picaba en forma de lágrimas contenidas en mis ojos por el tremendo alivio que me daba el verlo despierto, consciente y sobre todo vivo. Me negué rotundamente a derramarlas, Blay necesita tranquilidad, aunque sabía perfectamente que mi mirada se había enrojecido, pero eso carecía de importancia, él se pondría bien y era lo único que realmente prevalecía; lo demás, pues se vería después, no quería pensar en lo sucedido.

El besarlo fue un impulso que no pude, o mejor dicho, no quise controlar; lo cierto es que sólo me dejé llevar, y el sentir que no era rechazada mi impulsiva y efusiva muestra de afecto fue un bálsamo para las tormentosas horas que había vivido; sólo me limite a disfrutar de aquellos mágicos segundos en que nuestros labios se encontraron con dulzura, tibieza y ternura máxima, donde el mundo dejó de existir por un leve momento, donde sólo éramos él y yo.

Renuente me alejé dándole un último pequeño beso, intento sonreír mientras de manera nerviosa comienzo a arreglar las sábanas y mantas una y otra vez.

-Todo saldrá bien, tus heridas no son grabes, el Doc dijo que en un par de días te daría el alta y podrás ir a tu casa. Ahora sólo necesitas descansar y dormir, eso te hará reponer energías…

Intentas hablarme, sin embargo, apoyo un par de mis dedos sobre tus labios para silenciarte… ¡Querido Dios! No puedo evitar el acariciarte y delinear con sólo las yemas de mis dedos el contorno de tus labios.

-Shhhh… no hables… solo descansa amor.

Tu mirada se prende en mi, sorpresa y preocupación denota tu rostro, tu mano se acerca a mi rostro, con tu dedo tocas delicadamente mi labio roto y acaricias el hematoma que en ese momento debe estar de un precioso color púrpura fosforescente.

-Esto es una larga historia, lo que pasa es que…

En ese momento la puerta se abre y como un huracán ingresan unas personas que se agolpan a tu alrededor, tu familia. Silenciosa y sigilosamente comienzo a retroceder, cojo mi mochila que se encuentra tirada en un rincón y observo la escena por un momento, realmente tienes una madre genial. Tomando el pomo de la puerta lanzo un último vistazo, nuestras miradas se encuentran por un momento, sonrío tristemente antes de emprender la salida sin alcanzar a escuchar tu llamado en un bajo y desesperado susurro que fue ahogado por las elocuentes y preocupadas voces de tu familia.


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